Jesús S., «El Vasco» (Errentería, Guipúzcoa, 1965), el único procesado por el asesinato de la gijonesa Susana Sierra, que murió estrangulada y apareció meses después en un cubo de la basura en el interior del piso de la céntrica calle Contracay en el que residía el acusado, mantiene su inocencia e insiste en que la mujer «se suicidó» con pastillas y que él se limitó a esconder el cuerpo por temor a represalias. Ese es el relato de hechos para solicitar la libre absolución que mantiene la defensa de este individuo que cumple prisión preventiva desde su arresto en junio de 2025 y para el que la Fiscalía reclama una condena de 25 años de cárcel. Esa petición figura en el escrito de defensa remitido recientemente al Juzgado, donde también han llegado ya las versiones de las dos acusaciones particulares, la del hijo y la del marido de la fallecida, respectivamente. En ambos casos reclaman una condena de 25 años de cárcel por un delito de asesinato, con la única diferencia de la responsabilidad civil, que oscila entre los 150.000 y los 200.000 euros. El juicio, que se celebrará por jurado popular, está a la espera de señalarse.
La versión de Jesús S., «El Vasco», se mantiene igual que la ofrecida en septiembre del pasado año, desvelada por LA NUEVA ESPAÑA, durante la fase de instrucción. En ella sostiene que Susana Sierra, de 49 años, se suicidó y que él se limitó a esconder su cuerpo y ocultar que la mujer estaba muerta. Así lo hizo durante al menos el mes que duró la investigación de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev) de la Policía Nacional, que halló el cadáver el 24 de junio de 2025. En todo momento negó saber del paradero de su víctima.
Al ser detenido, este varón, con una condena de seis años y cinco meses de cárcel por la agresión y detención ilegal de otra mujer en Gijón, se acogió a su derecho a no declarar y solo unos meses después, cuando ya estaba en el Centro Penitenciario de León, fue cuando ofreció la versión que ahora mantiene pese a las evidencias que acreditan lo contrario. En concreto, que la autopsia reveló que Susana Sierra, al margen de los medicamentos ingeridos, presentaba golpes en la cabeza y en las cuatro extremidades y, además, que había muerto estrangulada.
Una autopsia clara
Otra de las evidencias que descartan la tesis del procesado, en lo que al suicidio se refiere, es que la víctima apareció con las manos atadas a su espalda con los cordones de calzado. A estas pruebas en su contra responde Jesús S., «El Vasco», que fue la propia víctima la que le pidió que la maniatase por si se arrepentía en su intento autolítico, hechos que de ser ciertos también constituirían un delito.
A la conclusión a la que llega el Ministerio Fiscal, igual que las dos acusaciones particulares, es que este hombre, «guiado por el ánimo de acabar con su vida», asegurándose de que había eliminado toda opción «eficiente de defensa por parte de la misma» y «como acto de dominación y sometimiento», le propinó distintos golpes con sus manos y objetos no determinados por todo el cuerpo y la estranguló.
Luego metió el cuerpo en un contenedor de basura de 120 litros de capacidad, lo rellenó con arena húmeda y lo precintó con papel film. Eso ocurrió entre los días 7 y 20 de mayo de 2025, cuando la familia de Susana Sierra la buscaba. Jesús S., «El Vasco», convivió en el minúsculo piso de la calle Contracay con ese contenedor, a los pies de la cama, hasta que entró la Policía Nacional el 24 de junio. Falta por saber qué versión dará ante el jurado popular cuando se celebre el juicio.
Un caso que conmocionó a la ciudad
- Procesado. Jesús S., «El Vasco», nacido en 1965 en Errentería, Guipúzcoa, y con antecedentes violentos. De hecho, hace unos meses fue condenado por agredir y encerrar en la habitación de casa a una mujer.
- Víctima. Susana Sierra, gijonesa de 49 años. Conoció al acusado en compañía de su marido en el servicio de culto del Centro Remar. Tras una discusión entre los dos varones, la fallecida optó por quedarse en la casa de Jesús S., «El Vasco.
- Crimen. Tras varias semanas de búsqueda, tras la denuncia de desaparición de la familia, la Policía halló el cuerpo de Susana Sierra en un contenedor en el piso del acusado.










