Veranos irreconciliables

Auténticos malabarismos son los que la mayoría de las familias españolas tienen que hacer a partir del mes de julio para llegar más o menos indemnes a la otra orilla del verano. Acaba el tiempo escolar y empieza una ingeniería imposible de niños y mayores, guarderías, centros de día y cuidadores, calendarios y horarios, muchos apuros y algún que un sobresalto. Verano y conciliación son poco menos que irreconciliables.

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