Cuando se acerca el 23 de junio, en Cataluña la ciudadanía empieza a organizar una misma noche al mismo tiempo: la verbena de San Juan. Los grupos de WhatsApp se activan y aparecen las primeras preguntas sobre dónde se hará la cena, quién irá a la playa, quién se encargará de la música o cuándo se comprarán los petardos. Sin que nadie la convoque oficialmente, se pone en marcha una cuenta atrás colectiva que se repite año tras año.
La noche de San Juan es una de las tradiciones más arraigadas del territorio catalán que, con el paso de los años, se ha convertido en una especie de festival espontáneo que da la bienvenida al verano. Para muchas personas, no se trata solo de una celebración, sino de un punto de encuentro entre vecinos, amigos y familiares. Por eso, cada vez comparte más similitudes con los grandes festivales musicales contemporáneos. Y no porque haya escenarios o actuaciones de grandes artistas, sino por la expectación, la preparación y esa sensación de que la previa ya forma parte de la propia fiesta.
Una de las casetas de La Traca / LA TRACA
Casetas previas a San Juan
Como ocurre con cualquier gran acontecimiento, una parte importante de la experiencia comienza días antes. Los catalanes organizan grandes encuentros en pueblos y ciudades de toda Cataluña, en casas particulares, terrazas, playas, plazas o jardines, que se transforman en centros neurálgicos de la celebración.
Pero antes, los preparativos son una parte fundamental de la fiesta. Días antes de la verbena, muchas familias y grupos de amigos recorren las casetas de La Traca repartidas por toda Cataluña, uno de los espacios donde se hace visible esa expectación colectiva que precede a la gran noche.

El interior de una de las casetas de La Traca / LA TRACA
Una nueva manera de vivirlo
La verbena ya no es solo una noche; es una fiesta colectiva con una energía muy similar a la de los festivales. Miles de personas se reúnen y celebran la tradición con diferentes actividades: cenas, conciertos, bailes, pirotecnia, hogueras, etc. Este año, la marca ha querido poner nombre a esta manera de vivir San Juan con ‘La Traca Fest‘, una campaña inspirada en el ambiente que rodea esta festividad.
La Traca Fest nace de esta nueva lectura cultural de San Juan: más compartida, experiencial y colectiva. Es una celebración que combina tradición y modernidad, y que sigue siendo capaz de reunir a personas muy distintas alrededor de un mismo sentimiento y ritual: el del fuego.
Así pues, en una época en la que lo colectivo es cada vez menos habitual, San Juan mantiene con fuerza la capacidad de unir a todo un territorio al mismo tiempo y con el mismo objetivo. Quizá Cataluña ya tenía su gran festival de verano. Solo faltaba ponerle nombre.








