El Banco de España cifra en alrededor de 900.000 las viviendas en manos de extranjeros no residentes y las destinadas al alquiler turístico, dos fenómenos que, en conjunto, representan el 3,3% del parque residencial en España en 2025. Este uno de los principales datos que recoge el último Informe Anual del organismo, que dedica por tercer año consecutivo un capítulo íntegro al mercado de la vivienda y advierte de que las dificultades de acceso pueden derivar en «un amplio conjunto de efectos económicos y sociales adversos».
El supervisor sitúa este fenómeno dentro de una tensión más amplia entre una demanda residencial muy dinámica y una oferta incapaz de responder al mismo ritmo. Según el informe, las compras de no residentes y el uso turístico de la vivienda reducen el stock disponible para residencia habitual, especialmente en la costa mediterránea, las islas y los centros turísticos de las grandes ciudades.
El Banco de España reconoce que estas viviendas contribuyen a la actividad económica, pero subraya que su aumento progresivo puede «presionar al alza la demanda de vivienda» y los precios de compra y de alquiler en aquellos mercados donde ya existe una fuerte demanda residencial y una escasez relativa de oferta. El impacto es particularmente visible en el mercado del alquiler de determinadas zonas turísticas. En los centros de algunas ciudades, las viviendas turísticas tienen un peso muy elevado dentro de la oferta arrendaticia, lo que agrava la competencia por el uso residencial.
El organismo señala que estima que hay en España aproximadamente unas 355.000 viviendas turísticas, número que se ha reducido en alrededor de 45.000 desde 2024 después de las limitaciones regulatorias aprobadas. «En términos agregados, las viviendas turísticas suponen una proporción pequeña del parque de viviendas, aproximadamente el 1,5%, si bien su peso relativo alcanza cuotas en torno al 10% en el conjunto del mercado del alquiler«, resumen.
Sobre la relevancia relativa de las viviendas turísticas, el BdE apunta que es «especialmente intensa» en determinadas áreas. «Estas viviendas se concentran en barrios donde presentan unas cuotas muy significativas en relación con el mercado del alquiler. Estos fenómenos se observan, por ejemplo, en los centros históricos de Málaga y Sevilla, y son también significativos en ciudades como Barcelona y Madrid, donde el dato de viviendas turísticas a nivel agregado del área urbana sugeriría una escasa penetración de esta actividad», añaden.
Las cifras ahora reveladas por el Banco de España —con datos del Instituto Nacional de Estadística, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y la Agencia Tributaria— sitúan a Alicante como la localidad con más porcentaje de viviendas turísticas y de no residentes, el 14,5% del total. Le siguen por detrás Málaga (14,1%), Girona (10,9%), Baleares (10,9%), Santa Cruz de Tenerife (9,1%), Las Palmas (7,4%), Almería (5%), Murcia (4,3%), Tarragona (4,2%), Castellón (3,6%) y Cádiz (3,4%).
Las compras de no residentes presionan la demanda
El Banco de España señala que, aunque «las adquisiciones de vivienda por parte de no residentes son de una cuantía agregada modesta», sí tienen impacto porque «se concentran en zonas turísticas de la costa mediterránea y las islas». Entre 2021 y 2025, las compras de vivienda por parte de ciudadanos no residentes supusieron el 7,4% del total, de media unas 50.000 viviendas al año, cifras que están por encima de las registradas durante el máximo de compraventas del ‘boom’ inmobiliario de los años 2000.
Por ejemplo, el pasado año, las compras de no residentes fueron especialmente relevantes en Alicante, donde protagonizaron el 33,3% de las compraventas, el 27,9% en Málaga, el 23 % en Baleares o el 20,3% en Santa Cruz de Tenerife. Por el contrario, en las provincias de Madrid y Barcelona, grandes mercados que concentran la actividad y el auge de la demanda residencial, el peso relativo de estas adquisiciones fue muy inferior, con el 1,6% y el 2,2% de las operaciones, respectivamente. Si tomamos como referencia los datos del regulador bancario, los foráneos que no viven en España tienen unas 545.000 viviendas en España, alrededor del 2,01% del total del parque residencial, tomando como referencia los datos que ha publicado el Ministerio de Vivienda este jueves, que cifran en 27,1 millones el número de casas que hay en el país.
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