1778 alumnos vascos han solicitado la revisión de su examen de euskera de la PAU, el 14% los alumnos examinados. En una comparecencia ante los medios para tratar la polémica suscitada por las bajas notas, ceros incluidos, en esta prueba, el rector de la EHU, Joxerramon Bengoetxea, ha reconocido que la cifra es «mayor» que la del pasado año, aunque ha añadido: «Hay que respetar los ritmos y los plazos».
En este sentido, ha recordado que hasta el lunes no se conocerán las notas definitivas, por lo que no ha querido hacer valoraciones acerca de lo sucedido para no afectar a la «neutralidad del proceso».
Según ha explicado, la normativa vigente contempla diferentes mecanismos de revisión de las calificaciones obtenidas por los estudiantes. En este sentido, ha destacado que cualquier persona que no esté conforme con su nota tiene derecho a solicitar una revisión, «un procedimiento regulado por decreto y sujeto a plazos y criterios específicos».
«Estas personas tienen derecho de solicitar revisiones, e incluso se puede producir una tercera o cuarta revisión cuando existe un desajuste de dos puntos en la calificación provisional respecto a la segunda revisión». «Tenemos que respetar este sistema basado en normas», ha añadido.
«Estamos en un Estado de Derecho basado en el respeto a las normas y a los procedimientos», ha señalado, advirtiendo de que cualquier vulneración de estos mecanismos podría comprometer la «validez del conjunto del proceso».
el lunes, notas definitivas
Por eso, ha resaltado que será a partir del lunes, cuando se hagan públicas las notas definitivas, y no antes, cuando sea el momento de hacer «declaraciones, valoraciones, estudios, y todo tipo de análisis comparativos e históricos sobre los resultados obtenidos». «Pero nuestra obligación, al igual que la de los medios de comunicación y la sociedad, es la de asegurar que se respetan las garantías previstas en este proceso», ha apuntado.
Bengoetxea no ha querido responder a las peticiones desde el Gobierno Vasco de que hubiera «rigor y celeridad» en la revisión de los exámenes de euskera de la PAU, aunque sí que ha puntualizado que se trata de un proceso «con una responsabilidad compartida» entre la EHU y el Departamento de Educación. «No voy a analizar ni a hacer juicios acerca de la actitud del Gobierno Vasco», ha dicho.
Del mismo modo, ha subrayado que «no son los colegios, sino las personas afectadas» las que pueden solicitar las revisiones, y no ha querido posicionarse sobre «hipótesis» como que algunos estudiantes acudan a los tribunales o que se soliciten «medidas cautelares», aunque ha recordado que «todos los actos administrativos son susceptibles de recurso».













