“Si convives con un agresor, va a seguir siendo un agresor cuando te separes”

Separarse nunca es fácil. Pero hacerlo cuando hay miedo, control, insultos o violencia dentro de casa puede convertirse en un proceso mucho más delicado. No se trata solo de romper una relación, sino de protegerse, proteger a los hijos y entender qué puede ocurrir si no existe una denuncia previa o pruebas suficientes del maltrato.

Fuente