Hay planes que sobreviven al paso del tiempo porque mantienen intacta esa mezcla de sencillez, nostalgia y emoción que los hace especiales. Ir al Autocine El Sur es uno de ellos. Cada verano, amigos, parejas, familias e incluso mascotas disfrutan del cine al aire libre desde el coche.
Desde septiembre de 1980, cuando su pantalla se iluminó por primera vez con Superman 2, este autocine es mucho más que una sala de proyección. La llegada en coche, la elección del sitio, la cena al caer la noche y la expectación compartida forman parte de un ritual que muchos repiten cada año. Su encanto está en unir lo clásico y lo cómodo: el espectador puede ver la película desde su vehículo o llevar sillas y mesa para vivir la velada a su manera.
La cartelera se renueva con estrenos y propuestas para todos los públicos, especialmente en verano. A la experiencia se suma una oferta gastronómica para completar la visita sin salir del recinto. Palomitas, refrescos, bocatas, hamburguesas, kebab, patatas, alitas o nuggets forman parte de una carta que acompaña la película. Además, los pedidos pueden recogerse en el bar o recibirse en el coche.
Las entradas están disponibles online (www.autocine-elsur.com), opción muy recomendable porque la venta en taquilla dependerá del aforo del día.
En un verano lleno de alternativas, Autocine El Sur conserva su atractivo: una buena película, una noche agradable y la sensación de disfrutar de un pequeño clásico.










