El Mundial está a punto de cumplir su centenario. En su próxima edición conmemora un siglo de vida. Y en aquel 1930 sucedieron hechos dignos de mención para el fútbol español.
Este 15 de julio, lunes, debuta en el campeonato España. Y también lo hace Uruguay. Dos países unidos en aquella primera edición del Mundial. Eran años difíciles. Los gallegos se agolpaban en el puerto de Vigo para embarcar rumbo a Montevideo. Entre 1880 y 1920 fueron más de sesenta mil los que cruzaron el charco. Fue así como Uruguay se encontró con numerosos jugadores seleccionables pese a no haber nacido en un país que en aquella fechas contaba con 1.875.000 habitantes, que en la actualidad se elevaron a 3.499.451 . Y los gallegos por aquel entonces eran mayoría entre los foráneos.
Aquel combinado dirigido desde el banquillo por Alberto Suppici contaba con cuatro integrantes de origen gallego: Héctor Castro y Pedro Cea, que militaban en el Nacional; Alvaro Gestido y Lorenzo Fernández, del Peñarol.
Uruguay siempre podrá presumir de ser el primer ganador del Mundial de fútbol. Consiguió el título después de batir en la final a Argentina. Era el 30 de julio y el escenario el estadio Centenario de Montevideo.
A los 12 minutos del primer tiempo, el uruguayo Pablo Dorado abrió el marcador del partido, tras un pase del gallego Héctor Castro. Pero Argentina reaccionó rápidamente. Ocho minutos después, Carlos Peucelle recibía de Manuel Ferreira e igualaba el marcador. Luis Monti adelantaba la pelota hacia la ofensiva argentina, por elevación. José Nasazzi levantó sus manos para reclamar fuera de juego –el VAR era una utopía por aquel entonces–, pero el juez habilitó la jugada. Guillermo Stábile avanzó sin resistencia, y venció a Ballestrero con tiro alto. Ya en el segundo tiempo el encuentro se hizo más reñido. A los 57 minutos, el gallego Pedro Cea empató el partido de barrida tras un pase de Héctor Scarone y Uruguay tomó el dominio. A los 68 minutos, Victoriano Santos Iriarte puso en ventaja a los locales tras un pase de Ernesto Mascheroni. Y ya faltando un minuto para el final, otro gallego, Héctor Castro, metió el 4-2 a través de un cabezazo tras centro de Pablo Dorado, dándole así el primer Campeonato del Mundo a Uruguay, que celebraba un título en el que tres gallegos cobraban protagonismo en tres de los goles que llevaron a la selección charrúa al éxtasis.
Además, la vida de estos protagonistas era bien curiosa. El delantero Pedro Cea nació en la localidad pontevedresa de Redondela habiendo emigrado de pequeño con su familia a Uruguay. Fue internacional con el país charrúa en 27 ocasiones marcando 13 goles. Fue el único futbolista de la generación ganadora de los dos Juegos Olímpicos de 1924 y 1928 y la Copa Mundial del 1930 que disputó todos los partidos de dichos torneos. Además como seleccionador fue campeón de la Copa América 1942 disputada en Montevideo. Trabajaba como repartidor de hielo en el barrio de Arroyo Seco. Pese a sus humildes comienzos laborales, el Vasco Cea –tal y como se le conocía pese a su origen gallego– pasó a la historia como una de las mayores glorias del fútbol sudamericano.
Héctor Castro, apodado como el Divino Manco después de que a la edad de 13 años sufriera un grave accidente laboral con una sierra eléctrica que le costó el antebrazo derecho, nació en Montevideo aunque sus raíces familiares provienen de Vilalba (Lugo). Era un delantero hábil, con olfato goleador y muy peleón. Pese a faltarle un brazo, no rehuía el cuerpo a cuerpo con los defensas rivales. Castro solo necesitó unos minutos para entrar de lleno en la historia del fútbol uruguayo: el 18 de julio de 1930, Uruguay jugó su primer partido mundialista. Ganó 1-0 a Perú, con gol de Castro, convertido así en el primer goleador uruguayo en el gran torneo de selecciones, y en el primer jugador que anotaba un gol en el estadio Centenario.
El legendario lateral izquierdo, Álvaro Gestido Pose, llamado el Caballero del Fútbol, también nació en Montevideo aunque sus padres eran pontevedreses. Era hermano del presidente uruguayo Óscar Diego Gestido electo en 1966. Murió de un infarto el 18 de enero de 1957 a la edad de 49 años.
Lorenzo Fernández nacía en Redondela en el año 1900. Jugó 31 partidos con la selección uruguaya y anotó cuatro goles, proclamándose campeón del Mundial de 1930, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928, y campeón de América en 1926 y 1935. Además, fue entrenador de Peñarol entre 1941 y 1942.
Cuatro gallegos hijos de la emigración pueden presumir de ser los primeros españoles en ganar un Mundial de fútbol. Hasta el 2010, fueron los únicos jugadores nacidos en España con un Mundial en sus vitrinas.
Se puede considerar que España, y Galicia en particular, fue campeona del mundo de fútbol en 1930, al menos en una tercera parte. Pero ese título mundial se puede multiplicar porque cabe destacar que para la FIFA los dos torneos olímpicos (1924 y 1928) están reconocidos oficialmente como campeonatos mundiales, lo que sumado a la Copa del Mundo de 1930, justifica el uso de las cuatro estrellas en el escudo de la selección uruguaya.
En la actualidad son muchos los descendientes de aquellos gallegos que embarcaban con cara de susto y un hatillo cargado de ilusiones que están asentados en Uruguay. Y aún hoy en día, casi un siglo después, escuchan y narran con orgullo la gesta de aquellos cuatro gallegos que llevaron a Uruguay a la gloria.















