El casco ocultaba la identidad imberbe de un chiquillo, con solo 12 años, pilotando una moto de cross, sin permiso de conducir, y haciendo caballitos en plena autovía A-7 -a su paso por Valencia-.
«Varios conductores empezaron a llamar porque había un grupo de unos 25 motoristas que iban haciendo una conducción temeraria en la A-7, a la altura de Torrent», tal y como precisa una fuente de la Guardia Civil.
El Teléfono Único de Emergencias recibió una cascada de llamadas a las seis de la tarde de este sábado. Los conductores que iban por la autovía alertaban de que los motoristas «estaban realizando caballitos» y «alterando la circulación», con «grave riesgo» de provocar un siniestro vial.
De forma que fue necesario movilizar un fuerte dispositivo con motoristas y patrullas de la Agrupación de Tráfico, así como indicativos de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil, debido a que el grupo de motoristas hacía caso omiso de las normas de circulación.
Así lo corrobora un vídeo de un grupo de WhatsApp de la Policía Local y al que ha accedido EL ESPAÑOL.
Los motoristas, algunos de ellos menores de edad, este sábado, siendo perseguidos por la Guardia Civil en la A-7.
En el nutrido grupo de motoristas había -al menos- dos menores de edad, uno de 12 años, y otro de 16 años. La mayoría de las motos eran de 49 centímetros cúbicos y estaban trucadas con cilindros y tubos de escape alterados. Incluso había un quad circulando por la A-7.
«No tenían placas de matrícula», según precisan estas fuente de la Guardia Civil. «Parece ser que habían hecho una quedada por redes sociales«.
El objetivo era hacer caballitos, zigzaguear y realizar otras maniobras no aptas para una autovía. De hecho, en el vídeo se aprecia como dan frenazos o se cambian de un carril a otro, sin señalizar nada, mientras no hacen caso a un motorista de la Agrupación de Tráfico que les está dando el alto.
«Se tuvo que movilizar un dispositivo de veinte agentes». Los coches patrulla y las motos fueron persiguiendo al grupo en la CV-35, interceptándolo a la altura de L’Eliana. A continuación, les cerraron el paso para obligarles a desviarse al Polígono de Llíria donde se produjeron situaciones de riesgo para la seguridad vial.
Prueba de ello es que algunos de los motoristas sospechosos se subieron por una rotonda para dar esquinazo a la Guardia Civil, incluso llegaron a atropellar a un teniente de la Guardia Civil y causaron daños a un coche patrulla que quedó inutilizado.
Dos de las motos intervenidas por la Guardia Civil en el Polígono de Llíria.
En el citado polígono «se sorprendió» al conductor de una furgoneta cuando trataba de cargar las motos para huir y se produjeron siete arrestos. «Uno de los motoristas era inimputable porque tenía menos de 13 años y está en un centro de menores». También había un adolescente de 16 años y cinco mayores de edad.
«La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones con las imágenes que se están analizando de las redes sociales». Algunos vídeos fueron realizados por los ocupantes de los coches que circulaban por la A-7.
La Unidad de Investigación de Siniestros Viales del Subsector de Valencia instruye un atestado por delitos de grupo criminal y contra la seguridad vial por conducción temeraria, por causar un grave riesgo para la circulación y conducir bajo la influencia de drogas. Los detenidos serán puestos a disposición judicial este lunes y algunos de ellos también están acusados de atentado a agente de la autoridad, desobediencia grave y falsedad documental.
El Grupo de Investigación y Análisis del Grupo de Tráfico (GIAT) está prestando apoyo en la investigación para localizar al mayor número posible de motoristas implicados en esta quedada. De momento, se están analizando sus teléfonos móviles y se han intervenido «ocho motocicletas de cross» que están siendo chequeadas para comprobar los elementos con los que habían sido trucadas para elevar su velocidad y proceder a sancionar con multas a sus propietarios.
Los detenidos tendrán que dar explicaciones a lo sucedido en los juzgados de Llíria porque podrían enfrentarse a condenas de cárcel de 3 meses a 4 años y privación derecho a conducir de 1 a 6 años. «Casi provocan un accidente».














