En el marco del Día Mundial del Cáncer de Próstata, celebrado este jueves 11 de junio, el doctor Alberto Budía, urólogo de la Clínica Uroval en el Hospital Vithas Valencia Consuelo, ha intervenido en el programa ‘Mediodía Cope Más Valencia‘ para subrayar la importancia de la prevención. En conversación con Carles Villeta, el especialista ha insistido en que anticiparse al diagnóstico es clave para abordar la enfermedad con el mayor porcentaje de éxito posible.
Factores de riesgo y prevención
El doctor Budía ha señalado que uno de los factores de riesgo más importantes es no llevar una vida saludable. En este sentido, ha destacado la importancia de controlar el peso, seguir una dieta mediterránea y hacer ejercicio físico. Aunque el tabaco y el alcohol no están directamente relacionados con la incidencia, sí «influyen mucho posteriormente en los tratamientos y en la respuesta a los mismos».
Otro factor fundamental son los antecedentes familiares. Tener familiares de primer o segundo grado (padres, hermanos o abuelos) con cáncer de próstata, o antecedentes de cáncer de mama en la familia, «obliga a que el paciente se haga controles preventivos«, ha afirmado Budía. Estos controles son sencillos y consisten en una analítica de PSA y un tacto rectal.
El especialista ha querido aclarar que no se trata de «preocuparse, simplemente es tomar una acción preventiva de cara a que si tuviéramos un cáncer de próstata, detectarlo en la etapa más precoz». La recomendación es comenzar los chequeos a partir de los 50 años, o a los 45 años si existen los mencionados antecedentes familiares.
Tratamientos de vanguardia
Cuando el cáncer se detecta en fases tempranas, las opciones de tratamiento ofrecen «resultados oncológicos muy buenos», alcanzando tasas de curación por encima del 90% . Entre las opciones disponibles, el doctor Budía ha mencionado la cirugía radical, la radioterapia y la vigilancia activa.
La cirugía radical, que extirpa completamente la glándula prostática, se realiza actualmente mediante cirugía robótica. Esta tecnología, según el urólogo, «permite una mayor precisión quirúrgica», lo que ha reducido de forma muy significativa las secuelas más temidas, como la incontinencia y la disfunción eréctil.
Cuando el cáncer se detecta en fases tempranas, las opciones de tratamiento ofrecen resultados oncológicos muy buenos»
Urólogo de la Clínica Uroval en el Hospital Vithas Valencia Consuelo
Otras alternativas son la radioterapia, ya sea externa o un tratamiento más localizado con semillas radiactivas, y la vigilancia activa. Esta última se aplica en cánceres de bajo riesgo de progresión, donde no se interviene de inmediato, sino que se establece una vigilancia y solo se actúa si se detectan signos de progresión.
Evolución y calidad de vida
La cirugía ha cambiado mucho en los últimos 25 años. Alberto Budía ha explicado que se ha pasado de una cirugía abierta, con tasas de incontinencia del 20% al 30% y de disfunción eréctil de casi el 65%, a la cirugía laparoscópica y, finalmente, a la robótica, que ha supuesto un salto cualitativo.
La tecnología está aportando mucha precisión y eso en lo que se traduce es en una menor invasividad del tratamiento quirúrgico»
Urólogo de la Clínica Uroval en el Hospital Vithas Valencia Consuelo
La cirugía robótica facilita una reconstrucción anatómica mucho más precisa de la uretra y la vejiga. Además, su mejor visión «permite identificar con facilidad los haces neurovasculares responsables de la erección» y preservarlos, lo que «reduce enormemente la disfunción eréctil tras la cirugía».
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Sobre otros factores, Budía ha aclarado que no hay relación causal establecida con la hipertensión o la diabetes, pero un mal estado de salud general aumenta el riesgo de complicaciones en los tratamientos. En cuanto a la dieta, ha mencionado que los licopenos, presentes en el tomate, son el único alimento que ha demostrado un «cierto efecto protector, aunque la evidencia también es débil».
Finalmente, respecto a la actividad sexual, el doctor ha indicado que «no hay evidencia sólida al respecto». Aunque un estudio de la Universidad de Harvard sugirió que un alto número de eyaculaciones podría ser un factor protector, esta asociación no tiene suficiente peso científico como para ser una afirmación concluyente.
El mensaje final del urólogo es claro: no realizarse un chequeo anual a partir de la edad recomendada «es perder una oportunidad de diagnóstico de la enfermedad en una fase muy temprana, que encima se puede curar». La prevención y la detección precoz son las mejores herramientas para combatir el cáncer de próstata con éxito.













