Verstappen bate al líder en el caos de Sepang; Alonso y Sainz, muy mala suerte

Max Verstappen volvió a ganar. En un Gran Premio de Bahrein en Malasia con esperpento previo y caos inicial tras la insena lluvia que azotó Sepang, pero también con suspense final por un ‘Safety Car’ en los últimos giros, el neerlandés impuso su ley con un Red Bull mejorado que ya le permite brillar. Y vaya si brilló, logrando la victoria ante Kimi Antonelli (2º) y Hadjar, que logró el podio tras pasar a un Hadjar que se había visto beneficiado por el abandono de Russell por un problema cuando era 3º a falta de 5 giros. 

Max conquistó así su primera victoria de la temporada, un triunfo que es más que eso en una carrera en la que el otro gran protagonista fue Alonso, con una magistral remontada desde los últimos puestos hasta ser 8º, el mejor resultado del año para Aston Martin.

La victoria del neerlandés fue un aviso de que el ‘coco’ ya está aquí. Tuvo que esperar como un león enjaulado durante demasiadas carreras para que su coche mejorase, maximizando aún y así sus resultados, con un coche menos competitivo de inicio que McLaren y Ferrari, haciendo malabares y magia para sumar siete podios, entre ellos, cuatro segundas plazas. Pero ya está aquí. 

Red Bull ha resurgido demasiado tarde para que Max pueda pensar en el título. Ya está demasiado lejos a falta de 7 carreras. Pero si algo queda claro, es que la remontada de Red Bull con la evolución demostrada en su coche es el mensaje perfecto de cara al próximo año. Max se quedó en Red Bull para ganar. Muchos se preguntaron por los motivos por los que Max decidía seguir en Red Bull tras el mal inicio de año. Confiaba en el equipo. Renovó para esto. Quiere luchar por la corona de 2028 y todos están ya más que avisados. 

Recital de Max

Verstappen aprovechó el gran rendimiento de su coche para imponerse a Kimi Antonelli, al que superó con una maniobra espectacular de adelantamiento por fuera al inicio, cuando el asfalto aún estaba húmedo, después de que los dos Mercedes le robaran la cartera a todo el mundo con una espectacular salida sobre mojado que les colocaba en las dos primeras plazas, con Kimi líder, con todos los pilotos de arriba optando por las gomas intermedias. 

Kimi empezaba a sufrir la degradación de las gomas intermedias y Verstappen, tras pasar a Russell, ya le atacaba. Se vieron momentos tensos, con el italiano defendiéndose como podía de Max. Y ahí, un ‘Safety Car’ en la vuelta 9 originado por Valtteri Bottas permitía a todos los pilotos de delante sacarse de encima la goma intermedia y poner los neumáticos de seco. Y ahí, Verstappen decidió optar por el neumático blando para atacar a Kimi en la salida. Y lo hizo a las mil maravillas. 

El ‘león’ neerlandés fue a por su presa sin remordimientos, con un hambre enorme y una clase de genio. Le hizo un adelantamiento exterior arriesgando mucho sobre un asfalto delicado, aún húmedo, con gomas de seco. Y lo logró. Se colocaba líder. 

Con esa pasada, Max le dejaba claro a Kimi que puede ganar este Mundial con la ventaja que quiera, pero Max sigue siendo el mejor piloto de la parrilla. Solo necesitaba un coche a su altura, y a juzgar por la tendencia de su monoplaza tras las evoluciones de Bakú, Max ya tiene el coche que quería. 

Tras ese adelantamiento inicial, Verstappen no daba opción a los Mercedes. George pasó a Kimi justo cuando Max le adelantó, pero después, el inglés tuvo que dejar el segundo puesto al líder del Mundial porque Verstappen se alejaba. 

Mercedes quería intentar ir a por el neerlandés volador. Pero Kimi tampoco pudo. Incluso sufrió una salida de pista en la última curva por otro problema que ya se vio con Bottas en Bakú, con el ‘software’ de su motor entendiendo que debía seguir acelerando cuando Kimi frenaba. Pudo salvar esa situación el italiano, que se alejaba ya a más de 7 segundos del Max. No había nada que hacer. Ni un coche de seguridad virtual a falta de 12 giros permitía a los Mercedes atacar de ninguna manera. Kimi solo podía hacer lo opuesto a Red Bull. Y Max paró para evitar que Kimi hiciera lo mismo y dispusiera de gomas nuevas para atacarle al final. 

El cuatro veces campeón ponía gomas nuevas y salía detrás de Kimi para volver a superar a Antonelli, con una gran ventaja de ruedas. Pero Mercedes evitó esa imagen y mayores problemas para asegurar el segundo y tercer puesto, finalmente, parando a Kimi y Russell. Max volvía al liderato 

Suspense final

Pero la cosa no había terminado. En la vuelta posterior, finalmente entró el coche de seguridad. Eso lo cambiaba todo. El desenlace se convertía en una cvarrera al sprint de pocos giros. El grupo de coches se reagrupaba de nuevo y eso daba una oportunidad final a Kimi de retar a Max. También a Russell. Verstappen debía defenderse a lo grande. 

George se autoeliminaba entonces de esa lucha a falta de solo 5 vueltas, aún con el coche de seguridad en pista. Su coche se quedaba parado. Y sus mínimas opciones de remontar en el Mundial, se iban definitivamente por la borda. A falta de 3 vueltas se reanudó la carrera. Max volvió a bordarlo y Kimi no pudo meterle el coche. Y ahí empezó el festival de Hamilton. 

Lewis venía encendido. Era 4º y le quitó las pegatinas a Hadjar con su ritmo para subir al podio. Y quería ir a por Antonelli. Estaba 1 «7, atacando con todo, pero no finalmente, el 7 veces campeón no pudo alcanzar a un Kimi que es el gran beneficiado del día: se acerca aún más a la corona tras el abandono de Russell. 

Remontada de Alonso, con todo en contra

El GP de Bahrein en Malasia fue una montaña rusa de emociones para Alonso. Parecía que podía ser un muy buen día, una gran oportunidad para aprovechar la carga aerodinámica de su chasis y las manos de Alonso por la fuerte tormenta que golpeó al circuito, que obligó a posponer la salida 40 minutos. El ovetense se frotaba las manos para ir al ataque de inicio con el asfalto aún muy mojado, para intermedios. Sin embargo, una extrañísima situación en la vuelta de formación se lo impidió. Varios coches sufrían un problema de sotware incomprensible (se supone que debido al agua) y el inicio se volvía a posponer. 

Eso hacía que el arranque se hiciera con el asfalto más seco, aún húmedo. La cosa cambiaba mucho. Y ahí, Alonso, como hicieron Hamilton, Leclerc, Norris y otros pilotos, salió a pista con una estrategia muy arriesgada: con neumáticos de seco. Lo hacía tomando aún más riesgos: empezaba con la goma media, aún más difícil de calentar en una situación muy delicada. Solo Norris, Piastri y Stroll partían con esa misma goma. Podía salir muy bien si la pista se secaba rápido. Pero no fue así. Salió muy mal.

Eso hacía que Fernando, que salía 12º, bajara a los últimos puestos. Todos los que llevaban gomas de seco se hundían y los de intermedias, se escapaban. La pista aún estaba demasiado mojada y se secaba demasiado lentamente. Luego, en la vuelta 9, apareció el ‘Safety Car’ originado por Bottas. 

Eso permitió a los coches de intermedias mantener su posición para poner gomas de seco gratis. Perjudicaba al resto, aunque no del todo, ya que por lo menos, los coches se reagrupaban. Empezaba entonces una carrera de resistencia, de supervivencia de un Fernando que fue durante gran parte de la cita 14º, intentando alargar sus gomas. Y esa estragia y una perfecta ejecución de la carrera permitió al asturiano remontar hasta el 8º puesto. Cuando era 10º, ante Hülkenberg, después de un gran adelantamiento a Lawson marca de la casa, el ovetense ganó dos posiciones tras el coche de seguridad por el abandono de Russell y un error de Norris, que se fue a la grava. 

Y a falta de tres giros, con el campeón Lando Norris con un McLaren muy superior a su Aston Martin, Fernando Alonso se agarró con uñas y dientes a esa octava plaza, defendiéndose con todo del actual campeón para terminar por delante y ser 8º. Magistral. Volvió a demostrar que si Aston Martin le da un coche ganador, está para batallar por todo. 

Sainz, mal día

Para Sainz, la carrera fue totalmente contraria a Alonso. Fue uno de los coches que pudo beneficiarse de salir con los intermedios. Con un genial arranque, llegaba a colocarse 6º incluso. 

No obstante, en la resalida del primer coche de seguridad, cuando era 8º, Bortoleto se lo llevó puesto en la curva 2, causándole un trompo y posibles daños. Lo que podía haber sido una carrera de lucha por los puntos, se convirtió en un 17º puesto final para el madrileño. 



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