Durante algunos instantes, el humo de la pólvora logró difuminar el sol sobre Alicante. Una densa nube blanca, nacida de los 95 kilos disparados por la Pirotecnia Ferrández de Redován, cubrió este sábado el cielo de la plaza del Alcalde Agatángelo Soler, en Garbinet, en una mascletà tan potente como emotiva. Un disparo marcado por el recuerdo a Manuel Ferrández Ruiz, trabajador, socio y miembro de una larga saga de pirotécnicos, fallecido en agosto del pasado año en una explosión ocurrida mientras manipulaba material en una caseta de la fábrica de la empresa en Redován.
La mascletà comenzó con un homenaje que muchos de los asistentes apenas llegaron a percibir. Las 14 horas horas pasaron y la pólvora no arrancó de inmediato, lo que generó cierta expectación entre el público. Instantes antes se había guardado un minuto de silencio en memoria de Manuel Ferrández Ruiz, un gesto anunciado previamente.
Tras el homenaje y el tradicional «Senyor pirotècnic, pot començar la mascletà», pronunciado por las Belleas del Foc, María Pastor y Leire Arellano, junto a sus damas de honor, comenzó un disparo que sirvió como último gran aviso antes de que la pólvora llegue a Luceros, catedral de la pólvora.
Un instante del cielo durante la mascletà de este sábado, en Garbinet. / Áxel Álvarez
El espectáculo arrancó con cuatro fases aéreas acompañadas por efectos digitales, humo y los colores de la bandera de España. Desde los primeros compases, la mascletà mostró intensidad y mantuvo un ritmo constante, creciendo de forma progresiva sin perder fuerza. La pólvora fue ganando protagonismo hasta envolver buena parte del entorno de la plaza. Por momentos, la nube de humo llegó a dominar el cielo sobre Garbinet.
El momento más espectacular llegó en la recta final. Desde dos puntos distintos del recinto se lanzaron cerca de un millar de truenos en apenas diez segundos, una descarga que elevó todavía más la intensidad del disparo. El cierre se completó con roncadoras, carcasas de trueno y un potente terremoto terrestre que hizo vibrar el suelo bajo los pies de los asistentes.
La ciudad apura así la cuenta atrás hacia los días grandes de la Fiesta. La mascletà de Garbinet pone el broche al ciclo de disparos celebrados en distintos barrios de Alicante durante la primera parte del año. Una iniciativa que, según destacó el presidente de la Federació de Fogueres, David Olivares, ha dejado un balance positivo. «Han sido siete mascletàs en siete barrios distintos y hoy es el colofón, la guinda al pastel y la mascletà más fuerte», señaló.
Tras la cita de este sábado, la pólvora queda ya a las puertas del programa oficial de Hogueras. El próximo 18 de junio comenzarán las mascletàs en la plaza de los Luceros, escenario central de los disparos y uno de los grandes termómetros de la Fiesta. Hasta entonces, el estruendo vivido en Garbinet quedará como el último gran aviso sonoro antes de que Alicante se sumerja de lleno en su semana más intensa.
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