Me gusta que mis equipos sean valientes

Martí Cifuentes (Sant Cugat del Vallès, 7 de julio de 1982) es uno de esos entrenadores españoles que se ha labrado una buena carrera en el extranjero. Del fútbol catalán a Escandinavia y de allí a Inglaterra, donde llegó a dirigir al Leicester hasta enero. De su carrera, de hacia dónde va la misma y de mucho más charló recientemente con Mundo Deportivo.

Ha encadenado un cargo con otro y había estado 10 años sin parar.

Sí, salí en 2016 rumbo a Suecia pensando que sería una experiencia para un año y al final estuve ocho años en Escandinavia y casi tres en Inglaterra.

¿Cómo valora su experiencia en Leicester?

No es la salida que deseábamos. Las expectativas al firmar eran otras aunque sabíamos que era un momento de transición para el club. Empezamos la temporada muy bien, pero luego hubo cosas difíciles de gestionar. Es una pena porque es un club muy grande con muy buena afición.

¿Hay poca paciencia en el fútbol?

Hay excepciones, pero en general hay una falta de consciencia en cuanto lo que implica un proceso. Tanto aficionados como propiedades a veces piensan que los entrenadores tenemos una varita mágica y la realidad es que hay procesos que necesitan tiempo. En el fútbol, lo único que te da tiempo son las victorias. Entrenadores como Arteta en el Arsenal o Klopp en el Liverpool no lo tuvieron fácil en sus inicios.

Es importante encontrar contextos y escenarios que ayuden al jugador a sacar lo mejor de sí mismo

¿Qué destacaría del fútbol inglés tras estas experiencias en QPR y Leicester?

La Championship (Segunda división inglesa) es una liga muy competida y muy dura. Hay mucho juego directo y es muy exigente.

¿Cómo son sus equipos?

Yo me enamoré del fútbol cuando Johan Cruyff llegó al Barça, con el ‘Dream Team’. Me enamoré de esa manera de jugar. Intento que mis equipos ataquen constantemente. No creo en la posesión como una finalidad, pero sí como una herramienta para dominar los partidos. Me gusta que mis equipo sean valientes e intenten recuperar el balón lo antes posible, pero luego hay que ser consciente también de que no es lo mismo entrenar en un sitio u otro.

¿En qué ha cambiado desde que en 2016 salió del fútbol catalán rumbo a Suecia?

Todos evolucionamos con el tiempo, pero la idea de tener una mentalidad ofensiva no ha cambiado. Tengo la ilusión y las ganas intactas, pero uno intenta madurar y aprender de todas las experiencias y mejorar cada día.

Martí Cifuentes, durante su etapa al mando del LeicesterGetty Images

¿Qué es más difícil, crear un modelo de juego o que los jugadores crean en el mismo?

Lo importante es sacar rendimiento. Todos los entrenadores tenemos en la cabeza una idea perfecta de cómo queremos que jueguen nuestros equipos pero luego es importante encontrar contextos y escenarios que ayuden al jugador a sacar lo mejor de sí mismo. Los jugadores tienen que ser los protagonistas, eso es esencial.

El fútbol está en un constante proceso de cambio y evolución. ¿Hacia dónde cree que va?

Cada vez hay más presiones al hombre. Eso lleva a un tipo de partidos donde puede haber transiciones más cortas y mucho ida y vuelta. Creo que el fútbol está yendo a eso, con una alta exigencia física.

No creo en la posesión como una finalidad, pero sí como una herramienta para dominar los partidos

¿Qué le parece la ‘Ley Wenger’ y cambiar la regla del fuera de juego?

Yo soy romántico, purista y partidario de tocar las reglas lo menos posible. Creo que traería como consecuencia que los equipos defiendan más abajo y que eso va en detrimento del espectáculo.

¿El entrenador español está mejor valorado fuera que en España?

Es una realidad que el nivel del entrenador español es muy alto. Y cuando sale tiene la capacidad de adaptarse bien al contexto. En la Premier tres de los cuatro mejor clasificados son españoles y Luis Enrique ha ganado su segunda Champions.

¿Cuál es la siguiente parada del viaje de Martí Cifuentes?

Veremos. Si me preguntan hace 10 años no hubiese imaginado esta trayectoria. Estoy abierto a continuar en Inglaterra y también a otros proyectos. Lo importante es encontrar un sitio en el que estar a gusto.

¿Y regresar a España?

Sí, me gustaría volver a entrenar en España algún día. No solo en Primera, en Segunda también hay equipos de mucho nivel e historia. No me obsesiona y lo importante es encontrar es el proyecto que me motive, pero estoy siempre al día respecto al fútbol español y me haría ilusión.

¿Qué sueño le falta por cumplir como entrenador?

Muchos. Todavía soy un entrenador joven. Dirigir en una de las cinco grandes ligas europeas es un objetivo bastante claro, pero al final intento disfrutar del trayecto y crecer día a día. Todas esas ilusiones se cumplen cuando uno trabaja de forma honesta



Fuente