Luis de la Fuente afirmó que tenía decidido el once que se enfrentará a Cabo Verde este lunes en el debut de España en el Mundial del 2026. Todo apunta a que será el mismo que se enfrentó a Perú en el último amistoso en Puebla, aunque baila una pieza.
De la Fuente tiene en mente una alineación en la que Baena ocuparía el flanco izquierdo a la espera de que Nico Williams alcance su mejor nivel. Sin embargo, el buen momento de Dani Olmo podría trastocar sus planes.
El ’10’ de España ha llegado pletórico al Mundial después de jugar los 36 partidos de este año 2026. Desde que fuera decisivo frente al Espanyol con un golazo el 3 de enero, Dani ha participado en todos los encuentros, tanto los oficiales con el FC Barcelona, como los cuatro amistosos con la selección española.
Trabajo de sol a sol
Su trabajo físico está dando resultados. Olmo se ha preparado a conciencia con un intenso trabajo tanto en las instalaciones del FC Barcelona como fuera con una preparación personal específica. Ello combinado con una vida hogareña y tranquila que le permite llevar un descanso adecuado para recuperar bien a los esfuerzos físicos de los partidos.
De lo contrario sería imposible resistir al ritmo que impone Hansi Flick en los partidos y mucho menos en una posición tan sacrificada como es la de media punta o centrocampista en la que debe iniciar la presión.
Dani Olmo se ha ganado con sus 50 partidos internacionales el derecho a llevar el ’10’ de la selección española y poner en un aprieto a Luis de la Fuente.
El recuerdo de la Eurocopa
Durante la Eurocopa conquistada en 2024 era el recambio de Pedri y fue determinante cuando entró por la lesión del tinerfeño en el partido de cuartos de final frente a Alemania con un gol y una asistencia. En semifinales volvió a marcar ante Francia y en la final tuvo una acción valor gol clarísima al sacar bajo palos un remate en el descuento que era el empate de Inglaterra.
De la Fuente optaba entonces por Pedri o Dani Olmo. No los juntaba en el campo, pero el tiempo ha demostrado que no solo son compatibles, sino que suman mucha calidad. Pedri ha exhibido que desde la base de la jugada da un sentido al juego imprescindible, mientras que Dani puede jugar en una posición más avanzada perfectamente.
Hueco por la izquierda
El perfil izquierdo no se le da nada mal. A pierna cambiada es capaz de inventarse acciones como el centro del histórico gol de Mikel Merino en Stuttgart o tantos como el que consiguió en Georgia en un partido clave de la ‘era Luis Enrique’ combinando bien con Jordi Alba.
Las quinielas apuntan a que Baena será el jugador encargado de ocupar esa parcela zurda, pero Dani Olmo se lo está poniendo muy difícil al seleccionador ya que ha ofrecido un estado de forma superior al futbolista del Atlético de Madrid quien, sin embargo, tiene «un gen selección» como dijo el técnico para amoldarse bien a la Roja, pese a su campaña irregular con los colchoneros.
En cualquier caso, la presencia de Dani Olmo enriquece al equipo ya sea de titular o saliendo desde el banquillo. La excelente condición con que afronta esta Copa del Mundo significa una auténtica bendición para el seleccionador.
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