Cuando uno preguntaba a pie de urna este domingo en Valdebebas, había muchos socios que votaban a Riquelme con la siguiente argumentación: “Quiero que gane Florentino, pero voto a Riquelme para que el resultado final sea lo suficientemente apretado como para que el presidente sepa que los socios no queremos abrir el club a una inversión extranjera”. Se podría decir, por tanto, que Pérez ha ganado las elecciones, pero ha perdido el referéndum porque para sacar adelante la reforma societaria necesita el respaldo de dos tercios de los votos de la asamblea. Y con un tercio de votos en contra ya sabe que ese apoyo es casi imposible de conseguir.
Pérez: «Es un resultado extraordinario»
Florentino ha ganado, pero lo ha hecho sin aplastar a Riquelme como esperaban en la candidatura de Pérez. Pese a que el presidente ganó en las 60 mesas, uno de cada de tres votantes le entregó su apoyo al de Cox. Los resultados, con una participación cercana al 50% de votantes (33.000), se hicieron públicos cerca de las dos y media de la mañana con el 65% de los votos (21.741) para Florentino y el 35% (11.814) parta Riquelme. Primero se corroboraron los votos por correo, con impugnaciones por ambos lados. La candidatura de Riquelme impugnó más de mil votos de Florentino por un fallo del sellado de la notaría que los tramitó. Sin embargo, este contratiempo no ha resultado decisivo no ha afectado a la victoria de Florentino en el voto por correo. Después de corroborar esos votos, se introdujeron los mismos en las urnas por el número de socios y luego se procedió a contabilizarlos, lo que hizo que se alargase el recuento más allá de la hora prevista. Pocos habrían apostado hace dos semanas a que un candidato al que no conocía nadie el 12 de mayo iba a arrebatarle a Florentino el 35% de los votos en las urnas.
Sin embargo, Florentino se mostró satisfecho por la victoria: «Es un día feliz para mí y para el madridismo. Es un resultado extraordinario y podían haber sido mejores porque han impugnado mil votos que vamos a recurrir. Hoy ha ganado el Real Madrid, ha sido una jornada con un ejemplo de transparencia y convivencia. Estoy muy orgulloso. Este es el Real Madrid que queremos, un club independiente. Vamos a trabajar para seguir ganando títulos en el mejor estudio del mundo. Y vuelve uno de los mejores entrenadores del mundo. No tengan ninguna duda conmigo como presiente el club seguirá siendo de los socios. Siempre he trabajado por la unidad y la estabilidad institucional. Seguiremos luchando por todos los títulos y trabajaremos para que nuestros valores sean los pilares de lo que seguiremos construyendo. A los socios que no me han votado les digo que vamos a hacer todo lo posible para atender sus indicaciones y mostrar sensibilidad para escuchar sus problemas porque todos somos del Real Madrid. Juntos no queda mucha historia por hacer». También se pronunció Enrique Riquelme, que comenzó «felicitando a Florentino porque ha ganado estas elecciones y agradeciendo a los socios que han ido a votar. Han hablado claro en las urnas y confirman que el Real Madrid no se vende. Esto es una gran victoria para esta candidatura. Esto no es el final, esto es el principio. Nos sentimos en la responsabilidad y la obligación de seguir adelante. Hemos parado la venta del club y hemos puesto al socio en el centro del club»
Florentino ha logrado lo que quería con estas elecciones por sorpresa, extender su presidencia más allá de 2030 y su presidencia durante tres décadas, un logro que le acerca a Santiago Bernabéu, que estuvo 35 años en la presidencia. Pero gana con un sabor agridulce que confirma que ha perdido el respaldo unánime de una masa social que le sigue teniendo en alta estima, pero le reprocha el abandono de los socios como advertía Miguel Ángel Díaz-Salazar, socio número 7748 del Real Madrid con 50 años de antigüedad al que entrevistaba EL PERIÓDICO, y le invitaba a dar un paso al lado.
Riquelme entró inesperadamente en estas elecciones que convocó por sorpresa Florentino y ha ido ganando terreno durante la campaña. El candidato priorizó al socio y se dedicó a hacer propuestas prácticas. Después el propio Florentino le convirtió en protagonista con sus ataques y el de Cox incorporó a su equipo a figuras como Raúl, Hierro, Casillas o Del Bosque. Publicitó un acuerdo para incorporar a Haaland y lo intentó con Klopp, pero el alemán pinchó su globo electoral y al final Florentino salvó la presidencia.
Mourinho y un «galáctico»
Pérez ha confirmado tres fichajes que ya adelantó este medio hace semanas: Mourinho, Konaté y Dumfries. Sin embargo, el galáctico en el que prometió gastarse 150 millones está lejos de llegar. No vendrá Neves ni Vitinha ni Olise. Pero llegará Mourinho y eso cambiará el Real Madrid. Este resultado cuestiona el cambio societario de Florentino para abrir las puertas a inversores extranjeros, maniobra que muchos ven, incluido Riquelme, como el primer paso hacia «la privatización». Los socios dan un aviso así a Pérez para que corrija el rumbo de la entidad y tenga más sensibilidad con la masa social, que ha perdido protagonismo en las decisiones de un club que está más pendiente de Forbes que de su grada.
Florentino logrará ser presidente del Real Madrid durante tres décadas, desde 2000 a 2030, aunque no llegará a acumular treinta años por aquella espantada en 2006 que es una espina clavada del presidente de ACS. Pérez afronta ahora un desafío complicado tras dos años en blanco del primer equipo masculino del Real Madrid, al que esta temporada se le suman el femenino y el de baloncesto. Un balance intolerable para un equipo que es el de mayor presupuesto en España en fútbol y baloncesto, y el segundo en fútbol femenino tras el Barcelona de Alexia y Aitana.
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