El Museo del Jurásico de Asturias (MUJA) ha puesto en marcha una iniciativa que convierte a sus visitantes en protagonistas del último gran hallazgo paleontológico en la región. Los restos de un dinosaurio saurópodo de unos 20 metros de longitud, descubiertos por un estudiante de Geología en los acantilados de la playa de Vega (Ribadesella), recibirán un nombre oficioso elegido por el público. Además, los más pequeños podrán ilustrar libremente cómo imaginan a este gigante herbívoro.
La consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, se ha desplazado hoy al equipamiento situado en Colunga para conocer de primera mano el proceso de preparación del material fósil. Durante la visita, el equipo investigador del MUJA, formado por José Carlos García-Ramos, Laura Piñuela y Ángel García, mostró las técnicas y herramientas empleadas en la conservación y el análisis de los restos.
La visita de este viernes al MUJA. / P. A.
En las tareas de excavación y recuperación también han participado Pablo Puerta, del Museo de Trelew de Argentina, y el paleontólogo alemán Oliver Rauhut, responsable de la sección de vertebrados no mamíferos de la Colección Estatal de Paleontología y Geología de Baviera.
Descubrimiento muy relevante
El ejemplar hallado pertenece al grupo de los saurópodos, dinosaurios cuadrúpedos y herbívoros de gran tamaño. Las estimaciones iniciales apuntan a una longitud de unos 20 metros, lo que ya sitúa este descubrimiento entre los más relevantes de los últimos años en Asturias. Actualmente, el equipo científico trabaja en la tercera campaña de excavación en el yacimiento riosellano, con la expectativa de extraer nuevos elementos óseos.
En campañas previas ya se han recuperado varios bloques que contienen vértebras caudales y sacras, dorsales, una escápula, un pubis, los dos isquiones, varias costillas y cuatro chevrones.

José Carlos Gacía Ramos y la Consejera, en el MUJA. / P. A.
La singularidad del hallazgo no solo es científica, sino también logística. El acceso al yacimiento en los acantilados es extremadamente complicado, y el tamaño de los bloques extraídos ha requerido medios poco habituales. En diciembre, la ayuda del helicóptero de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (Famet), junto con personal del Batallón de Helicópteros de Maniobra III y del Batallón de Helicópteros de Transporte V, resultó decisiva para la recuperación del material.
A estas operaciones se suman los trabajos realizados en julio del año pasado con el helicóptero del Servicio de Emergencias del Principado (Sepa), así como la colaboración permanente de la Guardia Civil, que trasladó herramientas y materiales, y del Ayuntamiento de Colunga, encargado del transporte final hasta el MUJA.
Visita especial
Más allá del nombre científico que los especialistas asignarán al ejemplar, el MUJA ha abierto una campaña para que las personas visitantes propongan una denominación oficiosa, divertida y fácil de recordar. Las sugerencias podrán depositarse en una urna ubicada en el propio museo hasta el 30 de diciembre, un plazo diseñado para que el público escolar que acuda al centro durante el último trimestre también pueda participar. Paralelamente, el museo pondrá a disposición de los niños materiales de dibujo para que plasmen su propia imagen del saurópodo.

La Consejera con Laura Piñuela. / P. A.
Por otro lado, el paleontólogo Oliver Rauhut, que se encuentra estos días en Asturias colaborando en la excavación del litoral, ofrecerá una visita especial a la sala del Cretácico del MUJA el próximo domingo, 7 de junio, a las 11:30 horas. La actividad permitirá a los asistentes adentrarse en el mundo de los dinosaurios terópodos, los ejemplares carnívoros de los que descienden las aves actuales.
A través de evidencias fósiles y explicaciones accesibles, Rauhut detallará cómo las plumas, la estructura ósea o el comportamiento de estos animales se transformaron a lo largo de millones de años. Las entradas pueden adquirirse en la página web del museo.















