«Estamos contentísimos con el partido de los nueve jugadores que han debutado aquí». Esa fue la principal lectura del seleccionador español, Luis de la Fuente, tras el empate del combinado nacional contra Irak en Riazor. El técnico aseguró que los futbolistas que se estrenaron «ayudaron mucho» al equipo y que «tienen mucho futuro en la selección».
Pese al empate, el técnico se marchó contento porque España tenía otros objetivos: «No entendemos de amistosos, pero queríamos cumplir una serie de condiciones físicas y condicionales con cada jugador, para que vuelvan a adaptarse a la competición del máximo nivel», indicó, antes de añadir que, en cuanto estén en Estados Unidos, el grupo tendrá «el foco muy claro» en el Mundial.
Sobre Irak, indicó que fue un equipo «con mucho nervio e intensidad» que «puso en apuros» a sus jugadores.
El respaldo de A Coruña
España jugó en un estadio en condiciones «extraordinarias» pese a la invasión de campo de los aficionados del Deportivo el pasado domingo, que obligó a los operarios a trabajar a contrarreloj para que pudiese disputarse el duelo internacional.
En A Coruña, la selección se ha sentido querida: «Gracias a Riazor por el recibimiento y la despedida. Nos hacía ilusión jugar este partido por ser el último [antes de viajar a América] y por lo que significaba tras el ascenso del Deportivo».








