Jordi Tamayo ha estado estos días en París. También en Roland Garros, aunque menos porque ha acudido como miembro del Board de la Federación Internacional de Tenis (ITF), donde se repasan todos los temas de actualidad y por dónde debe ir este deporte. Son muchas reuniones, entre las que el presidente de la Federació Catalana de Tennis (FCT) y vicepresidente primero de la Federación Española de Tenis (RFET) tiene un momento para atender a Mundo Deportivo a pie de la Pista Philippe Chatrier.
Jordi Tamayo defiende la representación en los centros donde se toman las decisiones, aboga y defiende lo que califica como «diplomacia deportiva» para hacer fuerte al tenis en general, pero también al catalán y español en particular. Participa en un Board de 17 miembros, de los que uno es el presidente y dos son antiguos jugadores (Mark Woodforde y Mary Pierce), donde hay seis plazas para europeos. Elegido en Cancún 2023 para cuatro años, hasta la asamblea general de 2027.
Son tiempos convulsos en el tenis. ¿Algún día habrá unión entre los diferentes estamentos?
Está la ATP, la WTA, pero es la ITF la que gobierna realmente el tenis, y se tienen que decidir cosas en estas reuniones. La ITF es la que regula y mantiene la esencia del tenis. Debemos recordar que los jugadores y jugadoras que llegan a la ATP o la WTA pasan por las federaciones nacionales. Vemos las estellas, pero no estarían sin que las 240 federaciones nacionales apuesten por los recorridos que hacen hasta ahí, desde que pasan por los torneos de base al primer escalón profesional que son los ITF. Las federaciones somos realmente los ‘bodyguard’, los guardaespaldas, del tenis del presente y de futuro, de mantener este deporte.
¿Tiene futuro el tenis?
La Federació Catalana nació en 1904 y la Española, en 1909. La ITF nace oficialmente en 1913, aquí, en París. Ha habido muchos cambios desde entonces pero seguimos aquí. Y juegan a nivel ITF entre 106 y 110 millones de personas, lo que quiere decir que estamos creciendo. Hay otros deportes que también lo hacen, y es importante, pero si hablamos de pádel son 25 millones de personas, que es mucho, pero que juegan en en países determinados. Es bueno que haya deportes de raqueta que se complementen, hay más vida en los clubs, hay más socios y se puede reinvertir más. Y el tenis está muy vivo. Desde la ITF estamos haciendo un planteamiento para poder llegar a 140 millones de personas jugando. Y si hay un motor ése son las federaciones.
¿Qué papel tienen que jugar estas federaciones? Cada vez hay más academias privadas, están las escuelas de los clubs, la opción de ir a Estados Unidos crece.
Yo creo que todo forma parte de un ecosistema. La federación no sólo gestiona la competición, es un punto de eseñanza de técnicos, de arbitraje. Cuida la gestión emocional de los jugadores, de los padres, de cómo relacionarnos con el mundo de las academias y los clubes.Ahora la federación debe ayudar a estos jugadores y jugadoras sin tener una política invasiva. Ha cambiado el modelo. Ya no es un centro único donde se reúnen todos los jugadores. Ahora es un modelo mixto. No todo lo puede hacer la federación, que gestiona la competición, que pone torneos para que puedan jugar todos los jugadores. Todo el mundo me ha comentado que no entienden cómo sale tanto talento de España, cuando tenemos el presupuesto bajo respecto a federaciones como la americana, la italiana o la francesa, con presupuetos que pueden ir desde los 100 a los 450 millones. La Española se mueve entre 9 y 10 millones, la Catalana sobre los tres. Las federaciones ponemos el entorno para que el talento se conserve, no se pierda por el camino. Hay torneos de todos los niveles. Va bien ser fuertes a nivel catalán, español, europeo y mundial. Es un ecosistema total.
¿Jódar, Landaluce, Mérida, Alcaraz; no le preguntan por qué no hay ninguno catalán?
Veníamos de una deuda de 6,1 millones de euros. Cuando entramos nos centramos en salvar la federación de la desaparición. Estuvimos literalmente a dos horas de que pasase. Y lo hemos saneado. A partir de aquí podemos pensar en que haya tenistas catalanes. Pero también debo decir que es bueno que haya jugadores como Mérida o Jódar, que sí, son de Madrid, pero qué importa de donde vengan o nazcan. Nos hace más fuertes a todos. Al final todos estos jugadores nacen de la competición nacional, que viven y descansan en un sitio en concreto, pero se mueven por toda España. Y pasan por Catalunya, que organiza el cincuenta por ciento de los torneos internacionales en España. La mayoría de jugadores de otras federaciones, nacionales y también extranjeras, pasan por nuestros torneos. Todos formamos parte del mismo proyecto, nos enorgullece que haya un Jódar, un Mérida o un Landaluce. Son 1.300 clubs en España, 240 catalanes, 19 federaciones territoriales.
¿Qué propone para mantener y potenciar el modelo del tenis actual, con muchos factores y protagonistas en juego?
Me gustaría reivindicar, porque soy muy paridario, la diplomacia deportiva. No la podemos dejar. Estamos en el mundo territorial catalán, pero también hay que estarlo en el español, en el europeo y el internacional. Hay que trabajar a todos los nivels como dirigentes, para poder estar donde se toman las decisiones y tener peso en ellas. Porque son las decisiones que luego afectarán a los que podamos hacer en nuestra casa. Tenemos el ejemplo del legado olímpico de Barcleona’92, se acaba de hacer un homenaje a Samaranch padre. No trabajemos sólo en las pistas, también fuera. No hay mayor transversalidad que la diplomacia deportiva. no hablemos sólo de cosas pequeñas, estemos donde están todos, donde se decide por dónde va este deporte. He estado estos días en la mesa del Board de la Federación Internacional, donde no es fácil tener un puesto, que se elige. Y ahí represento al tenis español, pero también al catalán y a los clubs, porquel la visiónes general. Y estar ahí nos beneficia a todos, estamos dónde se decide qué va pasar en el tenis.
¿Un pronóstico para el tenis catalán?
Veníamos de la liquidación y se solventó. Eso hay que tenerlo mucho en cuenta. A partir de ahí hemos podido comenzar a trabajar para el futuro. Datos objetivos: de los últimos quince campeones en Campeonatos de España, quince han sido jugadores catalanes. Estamos poniendo las bases, y queremos trabajar en equipo. La federación está al servicio de todo el ecosistema de técnicos, clubs y jugadores, pero también tenemos derechos, y cuando pedimos que alguna cosa pase es porque va en beneficio de todos. Y se necesitan recursos, pero también generar recursos propios para no depender tanto de las subvenciones. Y queremos que acaben saliendo tenistas catalanes, pero también españoles. Ser referentes a nivel internacional nos hace muy fuertes. Y para que todo funciones mejor tenemos que estar en la toma de decisiones, a todos los niveles. Para aportar y también para luego poder ser beneficiarios de lo que se ha trabajado y decidido. La diplomacia deportiva es clave para seguir mejorando, creciendo. Y se beneficia cada uno de los que participan en el tenis de alguna manera.














