El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y su esposa, Begoña Gómez, han llegado en el mediodía de este sábado, 1 de agosto, a Lanzarote para comenzar sus vacaciones de verano en la residencia de La Mareta, situada en la localidad turística de Costa Teguise.
El avión Falcon en el que ha viajado el matrimonio ha aterrizado sobre las 13.10 horas en el Aeropuerto César Manrique-Lanzarote y desde la pista se ha desplazado hasta la zona de aparcamiento ubicada junto al Aeródromo Militar. Sánchez y su mujer permanecerán en la isla de los volcanes hasta el próximo 24 de agosto, si no hay cambios de última hora.
La llegada del jefe del Ejecutivo coincide con un momento de especial relevancia política, ya que se producirá apenas un día después de su desplazamiento a Ceuta, donde Sánchez supervisó la situación derivada de la grave crisis migratoria registrada en la ciudad autónoma.
La visita llega tras la crisis migratoria en Ceuta
El desplazamiento de Pedro Sánchez a Lanzarote se produce después de una intensa semana marcada por el aumento de la presión migratoria en la frontera entre Marruecos y Ceuta.
Según los datos difundidos por el Ministerio del Interior, unas 50.000 personas accedieron a la ciudad autónoma desde Marruecos durante esta semana. De ellas, más de 48.000 regresaron de forma voluntaria al país vecino. El episodio dejó además, 67 personas fallecidas, convirtiéndose en uno de los acontecimientos migratorios más graves registrados en la zona en los últimos años.
Refuerzo del dispositivo de seguridad en Lanzarote
Como ocurre en cada periodo vacacional del presidente del Gobierno, la estancia en La Mareta contará con un importante despliegue de seguridad. No obstante, este verano el operativo será superior al de años anteriores.
Además del personal que habitualmente acompaña al presidente, entre ellos los siete asistentes de personal de servicio que figuran en la información publicada por el Portal de la Transparencia, también participarán agentes especializados encargados de su protección.
A este dispositivo se sumará un contingente de entre 30 y 50 guardias civiles pertenecientes al Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), una unidad de intervención rápida de la Guardia Civil especializada en operaciones de alta seguridad y protección de autoridades.
El objetivo del operativo es garantizar tanto la seguridad del presidente durante su estancia como la vigilancia del entorno de la residencia oficial ubicada en Costa Teguise.
La AUGC vuelve a denunciar las condiciones de los agentes desplazados
La llegada del dispositivo extraordinario también ha reabierto las críticas del sindicato Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que denuncia desde hace años las condiciones económicas de los agentes destinados temporalmente a Lanzarote durante las vacaciones del presidente.
La organización sindical sostiene que las dietas asignadas permanecen sin actualizar desde 2005, fijándose en 49 euros diarios para alojamiento y 28 euros para manutención.
Según la AUGC, estas cantidades resultan insuficientes para cubrir los costes reales de hospedaje en la isla durante la temporada estival, cuando la ocupación turística dificulta además encontrar alojamiento disponible.
El sindicato también asegura que, en muchos casos, los agentes deben adelantar de su propio bolsillo el importe del hotel, una situación que considera incompatible con el servicio que prestan para garantizar la seguridad del Estado.
Restricciones al tráfico marítimo
La Capitanía Marítima de Las Palmas ha establecido una restricción temporal a la navegación marítima en un tramo del litoral de Costa Teguise, en Lanzarote, entre los días 1 y 24 de agosto de 2026, coincidiendo con el periodo previsto de vacaciones de Sánchez en Lanzarote. La medida, que también se adoptó el pasado verano durante el tiempo de verano de Sánchez y su familia en La Mareta, afecta al espacio marítimo situado frente a esa residencia.
La resolución, difundida mediante un radioaviso de seguridad marítima, fija la prohibición de navegar dentro de un perímetro concreto delimitado por varias coordenadas geográficas y la línea de costa de Lanzarote. La restricción permanecerá vigente hasta las 00:00 horas del 25 de agosto.
Una medida por motivos de seguridad
El radioaviso emitido el 29 de julio de 2026 indica que la exclusión temporal responde a motivos de seguridad en el espacio marítimo situado frente a La Mareta, en el municipio de Teguise. La resolución toma como referencia un acuerdo de la Capitanía Marítima de Las Palmas fechado el 28 de julio y delimita la zona afectada mediante coordenadas geográficas oficiales.
El anuncio especifica que la prohibición se limita al espacio marítimo comprendido entre las coordenadas indicadas en la resolución y la costa de Lanzarote. La información está dirigida principalmente a embarcaciones y profesionales del sector marítimo, que deben respetar las limitaciones temporales de navegación mientras permanezca vigente la medida.
La Mareta, residencia de uso oficial del Estado
La Residencia de La Mareta es un complejo propiedad de Patrimonio Nacional desde 1989. Desde hace años, este enclave de Lanzarote ha sido elegido en distintas ocasiones como lugar de descanso por los jefes del Ejecutivo José María Aznar, José Luis Rodríguez y Pedro Sánchez y la Familia Real Española en la que época en la que Juan Carlos I ostentaba la Jefatura del Estado español.
Fue construida por voluntad del rey Hussein de Jordania a finales de los años 70 y proyectada por el arquitecto Fernando Higueras, proyecto en el que colaboró el artista lanzaroteño César Manrique. Hussein de Jordania cedió La Mareta a Juan Carlos I el 22 de junio de 1989, inmueble que se incorporó a Patrimonio Nacional el 18 de julio de ese mismo año
La Mareta debe su nombre a la preexistencia de un aljibe excavado en el suelo, construcción tradicional conocida en la isla con ese nombre. Ocupa una extensión de terreno de 30.900 m2 y se encuentra junto al litoral con una orientación sur. El complejo está formado por un conjunto de edificaciones de una y dos plantas de altura con una superficie construida total de 1.900 m2 , que reinterpreta la arquitectura tradicional canaria: paredes blancas y techos planos, con remates de chimenea adornados con decoraciones en forma de cúpula. También presenta referencias de la arquitectura colonial que se aprecian en sus balcones o miradores de madera. Las carpinterías exteriores contrastan por su color verde. Las edificaciones se unen mediante espacios ajardinados que totalizan una superficie de 9.850 m2 .
Habrá ampliación.
Fuente: La Provincia – Diario de Las Palmas













