El psiquiatra forense José Cabrera ha analizado la personalidad del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el programa ‘El Cascabel‘ de TRECE, presentado por José Luis Pérez. Cabrera describe el caso como «prodigioso desde el punto de vista de la perversión humana», aunque aclara que no se trata de una enfermedad mental. Según el experto, Sánchez se encuentra «solo» y en una «huida hacia adelante», defendiendo «la no realidad por encima de todo».
Con una trayectoria de 45 años, el psiquiatra sostiene con rotundidad no haber presenciado un caso similar. «No he visto un caso como el de Pedro Sánchez, y me he pasado la vida en la cárcel, me he pasado la vida con los personajes más siniestros que podéis imaginaros», ha afirmado. Cabrera ha insistido en que el presidente «no es un trastorno mental» y «no tiene ni siquiera la excusa de un diagnóstico psiquiátrico», sino que es «simplemente un sujeto que, por encima de todo, se quiere a sí mismo y a persistir en un poder».
El origen de su resistencia
El doctor Cabrera sitúa el origen de la capacidad de resistencia del presidente en la educación recibida de su madre. «La personalidad de Pedro Sánchez tiene un núcleo de resistencia que aprendió de su madre», ha explicado, describiéndola como una mujer que «luchó duro» y les educó en la «resistencia a la ultranza«. Este factor, combinado con una «afectividad tan baja, que lo emocional casi no le afecta», conforma la base de su resiliencia, concepto que el propio Sánchez abordó en su libro ‘Manual de Resistencia‘.
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La ambición y el poder como un dios
La ambición es otro de los pilares en el análisis de Cabrera. El psiquiatra considera que «la ambición por el poder existe, porque el poder es lo más cerca que podemos estar de dios«. Para una persona como Pedro Sánchez, a quien describe como «agnóstico» y sin un «criterio ni moral ni religioso», aferrarse al poder se convierte en algo «vital». Según el experto, el presidente no puede permitirse el «horizonte muy duro» que supondría dejar de ser ese «dios que él se ha creado de sí mismo».
A diferencia de otros presidentes que han podido sufrir el llamado ‘síndrome de la Moncloa‘, Cabrera introduce un matiz importante en el caso de Sánchez. No se trata de que se crea su propia realidad hasta el punto del delirio, sino de una conciencia plena de sus actos. La diferencia con su «gurú espiritual», Zapatero, es que este «se cree profundamente inocente», mientras que «Pedro Sánchez sabe que lo que hace no está bien, pero lo hace porque se cree con esa capacidad de impunidad para hacerlo».
El futuro tras la presidencia
Finalmente, el psiquiatra ha vaticinado cómo podría ser la reacción del presidente al abandonar el poder. «Cuando pierda el poder, el presidente, en primer lugar, no se lo va a creer», ha pronosticado. Una vez aceptada la nueva realidad, «se aferrará a que lo que ha hecho es algo prodigioso» y procederá a «modificar su propia memoria para justificar nuestro presente», un mecanismo que, según Cabrera, ya utilizó Zapatero con la memoria democrática.













