La protesta vecinal se hizo oír este martes 23 de junio a las puertas del Auditorio Alfredo Kraus, mientras Las Palmas de Gran Canaria celebraba en su interior el acto de Honores y Distinciones. Alrededor de medio centenar de personas se concentraron en la explanada del recinto para denunciar deficiencias en distintos barrios y asuntos con recorrido judicial, entre ellos el caso Valka, a medida que los invitados accedían al acto institucional.
La concentración había sido convocada a las siete de la tarde, una hora antes del inicio de la ceremonia. En ese mismo espacio se encontraba también un grupo de artistas urbanos que participaba en una performance organizada por la candidatura de la ciudad a la Capitalidad Europea de la Cultura 2031. Durante unos minutos, los artistas pidieron a los manifestantes que interrumpieran los silbatos para poder completar su actuación, al tiempo que expresaron su apoyo a las reivindicaciones.
Cánticos y silbatos
La protesta retomaba el pulso al final de cada intervención artística. Los silbatos volvían a sonar junto al Auditorio, acompañados de proclamas como “Las casas de Las Torres no se tocan”, en alusión al conflicto abierto en 2025 tras la evaluación ambiental de una modificación del Plan General de Ordenación que afecta al barrio.
Antes del comienzo de la ceremonia, la alcaldesa, Carolina Darias, defendió ante los medios la relevancia del acto institucional. La regidora afirmó que las protestas tienen cabida “todos los días del año”, aunque añadió que la víspera de la fundación de la ciudad debía ser el día “del respeto a los que distinguimos y homenajeamos”.
Suscríbete para seguir leyendo











