Después de conquistar vestidos, blusas y vaqueros, los lunares continúan expandiéndose esta temporada y aterrizan ahora en el mundo de la belleza con una de las manicuras más elegantes, delicadas y versátiles de la primavera.
La tendencia se adapta prácticamente a cualquier estilo. Desde versiones minimalistas sobre bases nude o lechosas hasta diseños mucho más creativos en negro, chocolate o incluso pequeños toques de color.
Precisamente ahí reside parte de su encanto: los lunares aportan personalidad y un punto divertido sin perder sofisticación. Además, encajan perfectamente con esa estética refinada y cuidada que domina este 2026.
Las versiones más elegantes se llevan sobre uñas cortas y naturales, con pequeños puntos discretos y acabados limpios. Mientras tanto, las propuestas más atrevidas juegan con tamaños distintos, mezclas gráficas o diseños donde cada uña cambia ligeramente.
Porque esta temporada parece haber dejado algo claro: cuando un estampado funciona de verdad, termina conquistándolo absolutamente todo.











