El conflicto laboral en la Policía Local de Palma por el Plan de Ordenación de la plantilla ha vuelto a la calle. El sindicato CSIF se ha concentrado este viernes con pancartas ante la comisaría de Platja de Palma, coincidiendo con un acto del alcalde, Jaime Martínez, en el que presentaba el dispositivo de refuerzo de seguridad para la temporada estival.
La protesta llega después de que los sindicatos con representación en la Policía Local —CSIF, CCOO, UGT, SPPM/SPPME y ATAP— y el Ayuntamiento alcanzaran en abril un acuerdo para adaptar determinados complementos retributivos a la realidad actual del servicio policial. Aquel pacto rebajó de forma temporal la tensión, pero CSIF sostiene ahora que el equipo de gobierno ha vuelto a «incumplir» los compromisos asumidos.
Los sindicalistas de la Policía Local han exhibido pancartas. / DM
En una nota difundida esta semana, el sindicato recordó que, tras un año y medio de trabajo y negociaciones, el nuevo Plan de Ordenación y Adecuación Salarial debía entrar en vigor el 1 de enero de 2026. El propio alcalde lo había presentado públicamente como «un acuerdo histórico». Sin embargo, al llegar la fecha prevista para su implantación, el Ayuntamiento lo aplazó alegando «problemas ajenos a su voluntad».
Ese retraso ya provocó movilizaciones previas, que desembocaron en una reunión urgente el pasado 17 de abril. Según CSIF, en ese encuentro el director general y el regidor de Función Pública, Llorenç Bauzá, ofrecieron una nueva propuesta salarial que, aseguraron, «contaba con todos los informes jurídicos favorables y firmados». El sindicato aceptó entonces abrir una tregua y suspender temporalmente las protestas con la expectativa de que el acuerdo quedara firmado en el plazo máximo de una semana.
Pero, según denuncia ahora la organización, más de un mes después ese compromiso tampoco se ha cumplido. De ahí que CSIF haya dado por rota la paz social y haya decidido volver a la calle. «CSIF no permitirá que sigan menospreciando a la plantilla. No aceptaremos más aplazamientos ni promesas vacías», indica.
«Política de escaparate»
El sindicato eleva además el tono contra el equipo de gobierno al asegurar que ya no se trata de un simple atasco administrativo: “No estamos ante un problema administrativo o presupuestario, sino ante una falta de respeto institucional sin precedentes. Ya basta de engaños, mentiras y política de escaparate”.
Hay que recordar que este conflicto provocó incluso una crisis de gobierno, cuando Martínez relevó a Mercedes Celeste del área de Función Pública y puso al frente a Llorenç Bauzá. Horas después también le nombró regidor de Seguridad Ciudadana con la esperanza de que un cambio de interlocutores con los sindicatos desbloqueara la situación.
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