La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) concluye que la red de más de 10.500 estaciones de servicio peninsulares ha trasladado de forma generalizada la rebaja fiscal a los carburantes aprobada por el Gobierno, aunque ha detectado anomalías en algunas gasolineras, según se desprende de un informe publicado por el organismo que dirige Cani Fernández este viernes.
El Ejecutivo redujo a mediados de marzo el IVA de los carburantes del 21% al 10% y bajó al mínimo permitido por la Comisión Europea el impuesto especial sobre hidrocarburos (0,359 euros por litro en gasolina, frente a los 0,473 euros por litro previos, y 0,330 euros por litro en el caso del diésel, frente a los 0,379 euros anteriores a estas medidas) y solicitó a la CNMC hacer seguimiento de cómo las gasolineras trasladaban este descuento a los consumidores.
En el análisis, publicado dos días antes del plazo tope dado por el Gobierno (31 de mayo), la CNMC ha comparado el comportamiento acumulado de las gasolineras desde el inicio del conflicto de Irán respecto al esperado en 2026, analizando la evolución del indicador de margen bruto, que es la diferencia entre el precio del producto antes de impuestos y la cotización internacional de referencia a la que se indexa el precio final.
«El análisis agregado del margen bruto no evidencia, a nivel global peninsular, la existencia de un comportamiento anómalo generalizado del mercado ni una apropiación significativa de la rebaja fiscal por parte del conjunto de las redes», concluye el supervisor, que, sin embargo, añade que «el análisis individualizado por estación de servicio sí ha permitido identificar un número reducido de instalaciones con desviaciones positivas relevantes de su margen bruto acumulado desde el inicio del conflicto respecto al nivel esperado, especialmente en el caso de la gasolina 95″.
En concreto, de las más de 10.500 estaciones monitorizadas, 3.990 instalaciones (38%) presentan un comportamiento acumulado «anómalo” en sus ventas de gasolina y 1.132 instalaciones en diésel. Sin embargo, la mayor parte de esas desviaciones no son consideradas problemáticas por el supervisor. La CNMC reconoce que solo 52 estaciones de servicio en el caso de la gasolina y 34 en el caso del diésel muestran desviaciones de precios relevantes, de más de 10 céntimos en el primer caso y de más de 5 céntimos en el segundo.
En cualquier caso, el organismo regulador advierte que el periodo disponible para el análisis resulta todavía «reducido para extraer conclusiones definitivas o estructurales sobre el comportamiento competitivo de las estaciones analizadas y del conjunto del mercado, especialmente en un contexto de elevada volatilidad internacional», pero justifica su análisis para cumplir con el plazo «legalmente establecido» por el Gobierno.
Descuentos adicionales
El supervisor también reconoce que las políticas de descuentos y fidelización desplegadas por las principales redes de estaciones de servicio han contribuido a «amortiguar el impacto del encarecimiento del carburante para determinados consumidores», aunque añade que la capacidad de desplegar estas medidas «parece estar correlacionada con el grado de integración vertical y diversificación energética del operador, lo que introduce potenciales asimetrías competitivas que merecen seguimiento».
Entre las estaciones que realizan descuentos se incluyen las de Repsol, que a través de Waylet ofrece rebajas de hasta 40 céntimos; las de Moeve, que junto a Naturgy incluye descuentos cruzados de hasta 60 céntimos, así como de otros operadores relevantes, como BP, GALP y DISA, todos ellos vinculados a programas de fidelización; pero también de algunas instalaciones independientes, que han realizado ajustes de precios en surtidos o descuentos locales a determinados colectivos, aunque en este caso con un diseño menos intensivo en fidelización.
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