El inicio de las obras del área terciaria del Nou Mestalla están cada vez mas cerca de su inicio. El Ayuntamiento de València ha dado ya luz verde a la segregación de la parcela que adquirió la firma valenciana Atitlan para la construcción de dos torres de hasta 16 y 20 alturas, con usos hoteleros y comerciales. Además ambas partes, sellaron ante notario a finales de abril la compraventa de los terrenos, valorados en unos 35 millones de euros. Con la reparcelación y la firma de la venta, Atitlan espera presentar en breve en el consistorio la petición de licencia para el inicio de las obras. En este sentido, la mercantil está afinando al máximo la documentación que debe entregar al ayuntamiento, para que su aceptación sea casi instantánea (la idea es que sea antes del verano) y los trabajos se inicien los más rápido posible.
Pero, ¿Qué se construirá en el sector terciario junto al estadio Nou Mestalla? Según el estudio de detalle que fue aprobado por el Ayuntamiento de Valencia en octubre de 2025, junto al coliseo de Cortes Valencianas se levantaría un edificio con un zócalo común de donde se alzarían sendas torres de 20 y 16 plantas. Una se destinará a uso hotelero y la otra a oficinas. De hecho, Atitlan última con una cadena hotelera las características del complejo hotelero. Además, habrá una gran plaza y espacios públicos que compartirían los espectadores de los partidos de fútbol y los clientes de la citada zona de usos terciarios. En total, esta zona comercial ocupará 5.509, 97 metros cuadrados, lo que supone 2.000 más que lo que estaba previsto en el proyecto original. «El volumen parte de un zócalo común, con una altura variable de planta baja a planta cuarta, del que emergen dos bloques, uno de 20 plantas en la zona más próxima a la Avenida Corts Valencianes y otro de 16 plantas en el extremo hacia la calle Nicasio Benlloch», señalaba la memoria justificativa del club.
Recreación del área comercial impulsada por Atitlan / L-EMV
Respecto a la ordenación de los exteriores del Nou Mestalla, los arquitectos contratados por el club abogan por realizar «áreas de movimiento» para que «con sus alturas, permitan una distribución volumétrica integrada con el entorno, tanto hacia el ámbito de mayor escala de la Avenida Corts Valencianes y el nuevo estadio, como hacia el ámbito de escala más reducida del barrio de Benicalap». Además, se pretende generar con los espacios libres de la manzana «un entorno urbano adecuado, abierto hacia la avenida de Corts Valencianes y hacia el nuevo estadio, de forma que se favorezcan las visuales amplias del estadio, se aprovechen las sinergias entre los diferentes usos y la ciudad gane un espacio dinámico y atractivo».
Las obras y la apertura del estadio
En este sentido, cabe recordar que en la reanudación de las obras del Nou Mestalla, la constructora comenzó los trabajos por su fachada norte, dado que en esa zona se encuentra la principal vía de evacuación en caso de emergencia. Y ese no es un detalle menor. Cuando el estadio abra sus puertas, la estructura de cimientos de las dos torres del terciario deberán estar a cota cero, es decir, a ras de suelo, para facilitar el tránsito de aficionados y de vehículos de emergencia en caso de necesidad. De hecho, está contemplada una franja entre los edificios del terciario y el propio estadio habilitada para emergencias. En este sentido, la hoja de ruta de Atitlan pasa por cumplir y tener la estructura finalizada a cota cero cuando se inaugure el Nou Mestalla. En este sentido, el proyecto inmobiliario tiene un plazo de ejecución no menor a dos años, con lo que si se cumplen los tiempos marcados por el Valencia CF, el Nou Mestalla abrirá sus puertas y las obras del terciario estarán en marcha, circunstancia que no es incompatible, como sostienen las partes.
Suscríbete para seguir leyendo














