el dulce que nunca pasa de moda

Hay productos que no necesitan mucha explicación. Los ves y ya sabes dónde estás. Eso pasa con el turrón típico de las fiestas canarias: cilindros envueltos en papel, montados en pilas sobre el mostrador, con ese aspecto artesanal que parece decir “llévame antes de que se acabe”. No hace falta Navidad, ni una mesa elegante, ni una excusa demasiado elaborada. Este turrón pertenece a otra liga: la de las romerías, las ferias, los puestos de plaza, las vueltas por el centro comercial y los antojos que aparecen sin avisar.

Fuente