Después de conocer la candidatura de Enrique Riquelme esta misma mañana, basada en comentar la parte social que quiere ofrecer a los socios del Real Madrid, esta tarde era el turno de Florentino Pérez. El acto de campaña del presidenteen el Hotel Meliá Castilla dejó una sensación extraña entre muchos socios y periodistas: se acudía esperando pistas sobre el nuevo proyecto deportivo del Real Madrid y se salió con la impresión de haber asistido más a una reivindicación de sus 20 años de mandato que a una presentación de futuro.
El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. y los exfutbolistas brasileños del Real Madrid Ronaldo Nazario y Roberto Carlos, durante la presentación de su candidatura a las elecciones del club. / SERGIO PEREZ / EFE
La intervención, de aproximadamente media hora, se centró en la estabilidad institucional, el modelo de club, el caso Negreira —provocó una oleada de aplausos que interrumpió el discurso—, la defensa de los socios como propietarios y los logros económicos y deportivos de la entidad. Hubo referencias al nuevo Bernabéu, al proyecto por construir en ese mismo espacio donde Riquelme desea llevar a cabo la ‘Ciudad de Socios’, a la expansión tecnológica y a la dimensión global del club, pero prácticamente ningún detalle concreto sobre la hoja de ruta deportiva inmediata. Simplemente un detalle, se han detectado los errores que no han permitido al Real Madrid levantar ningún título en estos dos últimos años y ya se están trabajando en mejorarlos. Y ahí puede estar precisamente el enfoque de la pieza: el silencio de Florentino como mensaje en el aspecto deportivo.

El árbitro Slavko Vincic (C) muestra la tarjeta amarilla a Eduardo Camavinga (I) del Real Madrid durante los cuartos de final de la Liga de Campeones. / ANNA SZILAGYI / EFE
Mientras su rival, Enrique Riquelme, intenta agitar la campaña deslizando la promesa de dos fichajes galácticos (uno internacional con España en este Mundial) y un entrenador de primer nivel, Florentino juega otra partida. Acompañado de leyendas como Ronaldo o Roberto Carlos. No necesita vender nombres. No necesita detallar operaciones. Su campaña parece apoyarse en una idea mucho más simple: el socio ya sabe lo que compra cuando vota a Florentino. Y si no que mire 26 años atrás.

El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. y los exfutbolistas brasileños del Real Madrid Ronaldo Nazario y Roberto Carlos, durante la presentación de su candidatura a las elecciones del club. / SERGIO PEREZ / EFE
Ese contraste es potente narrativamente. Riquelme vende expectativas a futuro; Florentino vende continuidad. Uno habla de lo que puede llegar. El otro de lo que ya ha demostrado durante dos décadas. De hecho, el propio vídeo de campaña resume perfectamente esa filosofía. “Desde Figo hasta Mbappé”, viene a decir el mensaje implícito: mientras él esté al frente del club, el Real Madrid seguirá fichando a los mejores jugadores del mundo. Una idea que conecta directamente con la memoria colectiva del madridismo y con la llamada “era galáctica”, asociada precisamente a nombres como Luís Figo, Zinedine Zidane o David Beckham.
El mensaje de fondo que deja el acto es casi conservador: no hay necesidad de explicar el proyecto deportivo porque el proyecto deportivo es él mismo.Al menos por ahora, quizá de aquí al final de campaña sí declare sus intenciones deportivas. Florentino Pérez ha decidido que su historial funcione como programa electoral y por el momento no piensa entrar en debates ni cosa que se le parezca.











