Las agendas del expresidente del Gobierno intervenidas por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), a las que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, contienen 10 citas identificadas expresamente con el actual jefe del Ejecutivo.
Los documentos también recogen otras visitas de Zapatero al Palacio de la Moncloa. En esos apuntes no siempre consta el nombre de la persona con la que se reunió.
La sucesión de cafés, comidas y reuniones revela la fluidez de la relación entre los dos presidentes socialistas.
Zapatero mantuvo acceso directo al núcleo del Gobierno y acudió con regularidad a Moncloa, incluso durante algunos de los momentos más delicados para Sánchez al frente del Gobierno y del PSOE.
Al igual que pasaba con las libretas de Leire Díez en las que se identificó a Pedro Sánchez con las siglas «P.S.». La agenda de Zapatero tampoco hace una mención directa por el nombre del presidente, pero las siglas y abreviaturas son aún más inequívocas.
«PG» o «Pdte. Gobierno» es la forma en la que Gertrudis Alcázar, secretaria del expresidente, anotaba las reuniones con Pedro Sánchez. Además, en muchas ocasiones acompañaba el evento de la ubicación: «Moncloa».
Las citas se produjeron mientras el expresidente asumía funciones que iban más allá de los actos internos del PSOE. Aunque las anotaciones no detallan el contenido de cada encuentro en Moncloa, el resto de la agenda permite situar dos asuntos recurrentes: la negociación con Carles Puigdemont en Suiza y sus gestiones internacionales.
Los documentos muestran además una coordinación frecuente con Santos Cerdán y Félix Bolaños, dirigentes implicados en la relación con Junts. Ese contexto convierte el futuro de la legislatura y la agenda exterior de Zapatero en elementos relevantes para interpretar sus encuentros con Sánchez.
Otro ejemplo de la implicación del expresidente en la estrategia del Gobierno y el partido aparece en octubre de 2024. En apenas tres semanas, la agenda de Zapatero incluye tres citas relacionadas con Moncloa. Dos identifican de manera expresa a Pedro Sánchez.
La coincidencia de fechas muestra que Sánchez y Zapatero conservaron un canal directo con el que despachaban sobre los asuntos más relevantes para el PSOE y el Gobierno.
Septiembre 2024
La primera de las 10 reuniones expresamente atribuidas a Sánchez aparece el 18 de septiembre de 2024. La agenda la describe como «Almuerzo PG».
El día anterior, Junts bloqueó en el Congreso la tramitación de una proposición sobre los alquileres de temporada. Puigdemont justificó la decisión con un aviso directo al Gobierno: el PSOE no podía dar por descontados los votos de su formación.
La estabilidad parlamentaria y el cumplimiento de los acuerdos con Junts constituían, por tanto, un asunto inmediato para Sánchez.
Además, la cita llegó también poco después del viaje oficial del presidente a China. Sánchez se había reunido con Xi Jinping el 9 de septiembre y había defendido que una guerra comercial no beneficiaría a nadie.
Tres días más tarde, el líder socialista pidió a la Unión Europea que reconsiderara los aranceles a los vehículos eléctricos chinos, en plena preocupación española por posibles represalias contra productos agroalimentarios.
Octubre 2024
Menos de un mes después, el 9 de octubre, figura un «Cafe PG» en Moncloa. Se trata de la primera de las tres citas registradas durante aquel mes, unos días en los que coinciden varios frentes abiertos.
Por un lado, Puigdemont había ordenado a Junts pasar a la ofensiva y había reclamado una interlocución directa con Pedro Sánchez.
El dirigente independentista consideraba insuficientes los avances logrados desde la firma del llamado Acuerdo de Bruselas y elevaba la presión sobre la mayoría parlamentaria del Gobierno.
Por si fuera poco, la Unión Europea había respaldado la imposición de aranceles a los coches eléctricos fabricados en China. España se abstuvo después de que Sánchez reclamara reconsiderar la medida, por lo que la relación con Pekín y la posición española ante Bruselas seguían enconadas.
Por último, el día 7, la Guardia Civil había detenido a Víctor de Aldama en una investigación diferente sobre un supuesto fraude de más de 182 millones de euros en el sector de los hidrocarburos.
El 10 de octubre trascendió un informe de la UCO, fechado dos días antes, que cambió la dimensión política y judicial del procedimiento. Los agentes atribuyeron a José Luis Ábalos un «papel relevante y de responsabilidad» en su relación con Koldo García, Aldama y la presunta organización criminal.
La agenda de Zapatero en octubre de 2024
El 15 de octubre aparece un nuevo «Almuerzo Moncloa». En este caso, la anotación no identifica al interlocutor.
En esos días, Puigdemont había afirmado que las reuniones bilaterales con el PSOE en Suiza ya no servían si «los acuerdos no se cumplen».
Quince días después, el 30 de octubre, Zapatero tenía apuntada otra reunión bajo una descripción inequívoca: «Pdte. Gobierno. Moncloa».
Desde La Moncloa esperaban en esos días que las relaciones con Puigdemont avanzaran para poder anunciar lo antes posible un acuerdo que aprobara la senda de déficit. Zapatero era una de las piezas en esa interlocución, «el Cristo grande«, al que los negociadores sacaban «si la cosa va mal».
La intensidad de ese mes en diferentes temas y la urgencia de la relación con Junts se refleja así en los dos encuentros identificados con Sánchez y en otra visita al complejo presidencial en un periodo de apenas 21 días.
Febrero 2025
La interlocución continuó durante 2025. El 6 de febrero, a las 16.00 horas, aparece una cita anotada como «Pdte. (Moncloa)».
La reunión llegaba tras de varias semanas críticas en la relación entre el Gobierno y Junts. El 17 de enero, Puigdemont suspendió las negociaciones sectoriales con el PSOE y exigió una reunión urgente en Suiza.
Cinco días después, Junts unió sus votos a los del PP y Vox para derribar el decreto ómnibus que incluía la revalorización de las pensiones y otras medidas sociales.
El Gobierno alcanzó el 28 de enero un acuerdo de última hora con Junts para recuperar parte de esas medidas.

Carles Puigdemont, este viernes en Bruselas, tras dar una rueda de prensa.
Sin embargo, el 3 de febrero, tres días antes de la reunión entre Sánchez y Zapatero, la formación independentista volvió a exigir avances en el traspaso de las competencias de inmigración y en otros compromisos pendientes.
Marzo 2025
El 17 de marzo, a las 18.00 horas, se registra otro compromiso bajo la fórmula «PG (Moncloa)».
A comienzos de marzo, el PSOE y Junts registraron su acuerdo para delegar en Cataluña competencias en materia de inmigración. Se trataba de una de las principales exigencias de Puigdemont y de uno de los compromisos más controvertidos de la negociación.
Al día siguiente de la reunión en Moncloa, ambos partidos alcanzaron, además, un pacto favorable a Cataluña y País Vasco sobre la distribución territorial de menores migrantes procedentes de la crisis humanitaria en Canarias y Ceuta.
La política exterior también atravesaba una semana decisiva. El 12 de marzo entraron en vigor los aranceles del 25% impuestos por Donald Trump al acero y al aluminio europeos.
La UE anunció represalias comerciales. En paralelo, Sánchez defendía un aumento de la inversión en Defensa, sin alcanzar las exigencias de la OTAN, y abordaba con los grupos parlamentarios la Guerra de Ucrania y la posibilidad de un alto el fuego.
Mayo 2025
La siguiente cita registrada no llega hasta el 19 de mayo, a las 17:30 horas. En la agenda figura un «Cafe PG».
La oficialidad del catalán en las instituciones europeas era entonces una cuestión central. En los días previos, Gobierno español lograba incluir el asunto en el orden del día del Consejo de Asuntos Generales de la UE previsto para el 27 de mayo, tras una presión insistente de Puigdemont.
La medida respondía a uno de los compromisos adquiridos con Junts, aunque varios Estados miembros se negaron y los servicios jurídicos europeos mantenían dudas sobre su coste y encaje legal.
Dos días antes del café con Sánchez, el presidente había intervenido en la cumbre de la Liga Árabe para denunciar la situación humanitaria en Gaza. Anunció iniciativas ante Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia para exigir el acceso de ayuda humanitaria.

Anotación «PG» el día 10 de julio de 2025 en la agenda de José Luis Rodríguez Zapatero
Julio 2025
El 10 de julio, a las 17:00 horas, aparece una nueva referencia, reducida en esta ocasión a las iniciales «PG». Es una de las coincidencias más relevantes.
El 29 de junio, Zapatero se reunió con Puigdemont en Suiza. En esa cita con el líder de Junts fugado el expresidente asumió el liderazgo formal. La reunión aparece en la agenda aunque sólo se menciona los vuelos de ida y vuelta (sin ciudad de origen) y una «Reunión viaje».
Posteriormente se haría público que Zapatero había llevado a cabo el encuentro, el primero celebrado después de la salida de Santos Cerdán de la Secretaría de Organización del PSOE. Zapatero adquiría así el protagonismo absoluto en la interlocución con Junts.
El 9 de julio, un día antes de la cita «PG», Míriam Nogueras advirtió a Sánchez en el Congreso de que estaba en el límite: «No estamos aquí para apoyar esta farsa. Usted está en prórroga, y la prórroga no dura toda la legislatura».
Días después, la Comisión Europea alegó ante el TJUE que la amnistía no respondió al interés general sino a un «acuerdo político» para investir a Sánchez. El Ejecutivo comunitario sostenía que la ley había impedido al Tribunal de Cuentas investigar si se usaron fondos europeos en el ‘procés’.
Septiembre 2025
Después del verano se sucedieron otros tres encuentros. El primero, el 15 de septiembre, a las 17:45 horas. Zapatero tenía una reunión con el «Pdte. Gobierno».
Tres días después de esta reunión, Zapatero volvía a tener un encuentro con Puigdemont. El viaje de ida y vuelta en el día, a un destino no identificado, y la reunión, anotada como «viaje», y programada durante casi ocho horas de duración, también aparecen en la agenda.
El expresidente actuaba ya como el principal emisario del PSOE tras la caída de Cerdán, mientras Junts mantenía sus dudas sobre los Presupuestos y denunciaba incumplimientos del acuerdo de investidura. El encuentro se saldó con un fracaso, el definitivo.
Noviembre 2025
El 12 de noviembre, a las 17:00 horas, vuelve a aparecer «PG». La cita se celebró después de la ruptura formal de Junts con el PSOE.
Puigdemont anunció la decisión el 27 de octubre y la militancia la ratificó el día 30. El 6 de noviembre, Junts comunicó que presentaría enmiendas a la totalidad contra las iniciativas legislativas del Gobierno.
El último contacto identificado en la agenda de Zapatero con Pedro Sanchez se registró el 26 de noviembre, a las 15:15 horas, con la descripción «PG (Moncloa)».
La ruptura con Junts seguía bloqueando la legislatura, pese a que los independentistas descartaban el «volantazo» de la moción de censura y exigían a Feijóo que pidiera disculpas por «boicotear» el catalán en la UE.
El recuento arroja 10 citas en las que se menciona a Sánchez directamente entre el 18 de septiembre de 2024 y el 26 de noviembre de 2025.
Más visitas a Moncloa
Pero las agendas incluyen, además, otros encuentros en la sede de la Presidencia del Gobierno que no pueden atribuirse directamente a Sánchez a partir de la descripción escrita.
El 22 de enero de 2024, Zapatero tenía previsto un «Almuerzo Bolaños Moncloa». La anotación apunta al ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes y uno de los dirigentes con mayor peso dentro del Ejecutivo y el círculo cercano de Pedro Sánchez.
Seis días después, el 28 de enero, figura una «Reunión en Moncloa». El 6 de febrero aparece otra «Reunión Moncloa», fijada a las 08:20 horas. El 12 de junio se recoge un «Almuerzo Moncloa» a las 14:00 horas.
A esas cuatro anotaciones se añade una comida el 15 de octubre. En total, la documentación contiene cinco visitas adicionales al complejo presidencial sin una referencia expresa a Pedro Sánchez, aunque una de ellas sí identifica a Bolaños.
Defensa a Zapatero
La reacción de Sánchez ante los problemas judiciales de Zapatero ha seguido una dirección clara desde el día que fue imputado.
La Audiencia Nacional citó en mayo de 2026 al expresidente como investigado por tráfico de influencias y otros delitos conexos dentro del ‘caso Plus Ultra’.
Zapatero declaró, finalmente, ante el juez el 17 de junio por las pesquisas sobre sus relaciones económicas y su posible intervención en favor de la aerolínea que recibió 53 millones de euros del fondo público gestionado por la SEPI.
Desde que se conoció su imputación, Sánchez ha evitado levantar un cortafuegos similar al aplicado con Ábalos. El presidente ha mantenido su «confianza personal» en Zapatero, ha invocado la «presunción de inocencia» y ha rechazado que el rescate de Plus Ultra respondiera a «ningún trato de favor».
El respaldo se mantuvo incluso después de publicarse los informes de la UDEF y de conocerse nuevas líneas de investigación relacionadas con los pagos recibidos por el expresidente, o las nuevas imputaciones por presuntos delitos fiscales y de contrabando a cuenta de las joyas halladas en la caja fuerte de su despacho.
Sánchez también ha enmarcado las acusaciones dentro de una ofensiva política y mediática más amplia contra el Gobierno y su entorno. Frente al aislamiento impuesto a Ábalos, el Ejecutivo y el PSOE han cerrado filas alrededor de Zapatero.
Los 10 encuentros identificados durante 2024 y 2025, unidos a las restantes visitas a Moncloa, permiten reconstruir una interlocución constante.
Una relación que se mantuvo durante las crisis que afectaron al Gobierno y que, tras la imputación de Zapatero, se ha transformado en un respaldo político público muy distinto del aislamiento que el PSOE aplicó a Ábalos.















