Actualmente son muchos los bancos que, por domiciliar la nómina, proporcionan una cantidad de dinero al usuario. Es muy habitual ver publicidad en las calles en las que se puede leer “llévate 500 euros por domiciliar la nómina”. Puede parecer muy atractivo para los usuarios, pero lo cierto es que hay que analizar la letra pequeña antes de tomar la decisión de aceptar dicha promoción y cambiar de cuenta.
Desde el comparador financiero Banqmi han analizado este y otros regalos que suelen ofrecer las entidades para captar a los usuarios. Cada uno de los incentivos cuenta con sus ventajas e inconvenientes.
En el caso del dinero en efectivo entregado directamente por el banco hay que tener en cuenta que se suele pedir el cumplimiento de una serie de condiciones, ya sea domiciliar la nómina o unos recibos. Asimismo, en función del ingreso en sí el dinero percibido será mayor o menor. Esto significa que en algunos casos tener una nómina de 2.000 euros o 1.200 puede hacer que el dinero que al final se reciba sea mayor o menor.
Antonio Gallardo, experto financiero de Banqmi, asegura que este regalo que hacen los bancos es muy útil para comparar entre cuentas bancarias: “Al final el euro se compara con el euro, así que si un banco nos da 200 euros por domiciliar la nómina y otro 500 está claro que nos fijaremos más en la segunda opción”.
Sin embargo, lo que muchos usuarios no suelen mirar con detenimiento es la permanencia que suelen exigir las entidades a cambio de conseguir ese dinero en efectivo. “Los bancos suelen pedir una permanencia de 24 o 36 meses y, en caso de no cumplirlo, tendremos que devolver el dinero proporcional”, recalca Gallardo.
No hay que olvidarse de la Agencia Tributaria, debido a que retiene el 19% del dinero que haya entregado el banco al usuario. Si la entidad proporciona 500 euros en efectivo, por ejemplo, al usuario solo le llegan 405 euros, por lo tanto, realmente no se recibe el dinero prometido al principio.
Otro de los incentivos que aún conservan las entidades es el de regalar un producto o servicio a aquellos que contratan una cuenta. “Este tipo de regalos permite a los bancos ofrecer algo diferente al efectivo y que, además, los clientes suelen querer. Es difícil que una persona rechace un televisor”, asegura el experto financiero de Banqmi. A cambio de la promoción el banco suele exigir una permanencia de un año o dos.
La “trampa” en este caso está en el valor real del producto. No es lo mismo recibir 600 euros que una televisión, puesto que es difícil calcular el valor del segundo producto.
No hay que olvidarse de las cuentas remuneradas. En algunas ocasiones en vez de dar dinero directo o un producto lo que se ofrece a los usuarios es un porcentaje de rentabilidad por tener los ahorros en la cuenta. “Este beneficio permite sacar algo de provecho a los ahorros mes a mes, es decir, no se trata de un beneficio que solo disfrutamos una vez”, comenta Gallardo, pero añade que “los bancos suelen bajar el porcentaje de beneficio o directamente quitarlo al cabo de un año o dos”.
En definitiva, la competencia por conseguir clientes es feroz y, por ello, las entidades aplican todo tipo de estrategias para llevarse el mayor número de clientes posible. Por ese motivo, según Gallardo “la clave para encontrar el mejor banco está en comparar y no dejarse llevar por los caramelos de los bancos”.















