Luís Castro, serio durante sus comparecencias y sereno en sus intervenciones, no pudo ocultar su felicidad después de obrar el milagro de la permanencia del Levante. Sufrió desde el banquillo. Y más, cuando los suyos no fueron capaces de revertir su derrota contra el Betis, pero la victoria del Mallorca hizo que la escalada hacia la permanencia se sellara de manera matemática.
“Yo estaba concentrado en nuestro partido, pero me han dicho que el Mallorca estaba 2-0… Ahí he visto que estábamos más cerca. El objetivo era lograr el resultado aquí. Pienso que no hicimos mal partido, quizá merecimos algo más. Esto es una maratón y sabíamos que podía pasar lo que ha pasado. Tenían que darse muchos resultados en contra para que descendiéramos. La maratón está completada. El sentimiento que tengo es de orgullo por los granotas”, aseguró Castro, quien no tiene dudas de que militando en el Levante está en casa. No dudó en aceptar el reto más allá de la dificultad y ahora su decisión cobra un significado inigualable.
“Miré bien el equipo, y habían algunas cosas que se podían mejorar, jugadores que podían dar un poco más. Sabía que era muy difícil, pero yo viví una situación muy parecida en Francia. Sabía que era difícil, pero que era posible. Ya lo había hecho una vez y el fútbol te da cosas muy bonitas. La gente del club tenía la ilusión, como Danvila, Héctor Rodas o Gila. Pienso que los jugadores podían dar un poco más y pelear con todos los equipos, como hemos hecho”.
Luís Castro, con esta salvación, entra de lleno en la historia del Levante. Ha conseguido números de Champions cuando pocos apostaron por las posibilidades del equipo. Sin embargo, el portugués se ha ganado el corazón de todos sus jugadores, quienes no han dudado en seguir su mensaje y terminaron manteando a su técnico después de conseguir la salvación.
“Los quería matar. Es sentimiento que tengo por ellos lo tienen ellos por mí. Es un sentimiento muy fuerte. Pasas por momentos de mucha emoción, buenas y malas. Hay un respeto mutuo y mucho cariño. Es uno de los equipos que se va a quedar en mi corazón para toda la vida. Se van a quedar para siempre en mi corazón. El staff ha hecho un trabajo muy fuerte. Mis asistentes son muy buenos, pero sin los jugadores no habría sido posibles. Los jugadores han creído y han estado al 100% con nosotros. Todos los que han formado parte de este viaje se van a quedar por siempre en mi recuerdo”.












