El pasado martes, Alicante volvió a Madrid para seguir reforzando una idea de destino turístico que representa con la herramienta de la gastronomía como eje y continuar así el año de la Capital Española de la Gastronomía: la ciudad quiere consolidarse como uno de los destinos gastronómicos principales del Mediterráneo español. El escenario elegido fue el restaurante Alabaster, un establecimiento muy bien conectado con la prensa especializada, el mundo empresarial y el público gastronómico madrileño, donde el Ayuntamiento de Alicante hace bien organizando este tipo de actos; un encuentro con periodistas de medios nacionales, agencias de eventos, empresarios y representantes del sector turístico y hostelero. Más allá de la parte institucional, lo verdaderamente interesante estuvo en el menú y en el mensaje que se transmitía. Lejos de la típica exhibición al uso de cocina mediterránea, la propuesta en esta ocasión dejó ver una gastronomía alicantina cada vez más refinada, contemporánea y segura de sí misma.
Hubo producto reconocible, raíces muy alicantinas y platos ligados claramente al territorio, pero también una puesta en escena moderna, elegante y muy pensada para un público madrileño acostumbrado ya a un nivel gastronómico alto. Alicante es «la playa de Madrid» con lo que nos respetan y quieren valorando nuestra oferta.
Destino turístico gastronómico Alicante 2026
Croqueta de cigala del Mediterráneo
Brioche de sardina ahumada y queso crema
Zamburiña curada en agua de mar con vinagreta de estragón
ENTRANTES
Gazpachuelo de gamba blanca de la bahía
PRIMER PASE
Ernesto Frutos · Alma Cocina Viajera
Perretxikos, frutos secos y consomé de caza
y Fondillón de Alicante
SEGUNDO PASE
Antonio Hernando · Alabaster
Espárrago blanco sobre crema de ajoblanco
y reducción de aceituna Kalamata
TERCER PASE
Juanlu Parra · Koiné
Merluza de pincho con pil-pil de limón
CUARTO PASE
Antonio Hernando · Alabaster
Arroz seco de rape, sepia y gambas
QUINTO PASE
Óscar Cerdá · Gastrobar Jorge
Coulant de avellana con helado
de turrón de Jijona
BODEGA
Casta Diva Cosecha Dorada
Merseguera · Moscatel 2024
Rojo y Negro Giró 2024
Casta Diva Cosecha Miel 2024
Gutiérrez de la Vega
Parcent · Alicante
El menú reunió a varios cocineros representativos de distintas sensibilidades gastronómicas de la ciudad; Ernesto Frutos, de Alma Cocina Viajera, presentó un gazpachuelo de gamba blanca de la bahía; Juanlu Parra, de Koiné, aportó probablemente uno de los pases más conceptuales con sus perretxikos, frutos secos y consomé de caza y fondillón de Alicante; mientras que Óscar Cerdá, de Gastrobar Jorge, defendió uno de los grandes símbolos gastronómicos de la provincia con un arroz seco de rape, sepia y gambas. El chef anfitrión, Antonio Hernando, de Alabaster, completó el recorrido gastronómico con varios pases donde también apareció ese diálogo entre tradición y modernidad, desde la sardina ahumada en brioche hasta la merluza con pil-pil de limón o el postre de avellana y turrón de Jijona. El evento reunió alrededor de setenta asistentes entre prensa especializada, empresarios, representantes turísticos y profesionales vinculados al sector gastronómico, como la cocinera María José San Román. Entre los presentes también acudieron algunos nombres destacados de la cocina alicantina y del entorno gastronómico provincial.
La concejala de Turismo, Ana Poquet, insistió en la idea de que Alicante quiere seguir aprovechando el impulso generado durante el año de la Capitalidad Gastronómica. Y probablemente ahí está la clave. Más que una acción puntual de promoción, la sensación fue la de una ciudad que intenta permanecer en la conversación gastronómica nacional con una excepcional propuesta.
ASPA, medallas a la excelencia
Los concursos de vinos son acciones complejas en su desarrollo y organización, imagínense tener que preparar 120 referencias (dos o tres botellas por cada vino) etiquetar, tapar u numerar cada una de ellas, y servir a un jurado de no menos de 15 o 20 catadores con absoluta opacidad para que ninguno de ellos tenga la menor referencia o pista de lo que cata. Además, los catadores están sentados en mesas con separadores entre unos y otros de manera que no puedan compartir nada de lo que hace el otro, y así, en sesiones ininterrumpidas que según el numero de vinos pueden durar entre una y dos horas, oliendo cada vino unas 10 veces, probando y escupiendo todo o parte del liquido ingerido; anotando y apuntado las valoraciones: visual, olfativa en defectos y virtudes o intensidad; lo mismo con la parte gustativa , valoraciones globales de cada fase . Pues mas o menos así se realiza cada año desde hace seis las catas anuales del medallero organizado por la Asociación de Sumilleres de la Provincia de Alicante, ASPA, junto a la DOP Alicante, que como objetivo terminan convirtiéndose en una herramienta real para medir la evolución de un territorio. He tenido ocasión de participar nuevamente como jurado en esta sexta edición y resulta interesante comprobar cómo ha cambiado el panorama del vino alicantino en relativamente pocos años. Ya no hablamos únicamente de una denominación que conserva un gran legado histórico, sino de una zona que empieza a transmitir una creciente madurez enológica, mayor identidad y una personalidad mucho más definida en muchos de sus vinos, los cuales ya son referencia en muchas cartas importantes del mundo. Las cifras del concurso ayudan a entender esa evolución. Este año han participado 22 bodegas,seis de ellas por primera vez, con 114 vinos presentados y un jurado compuesto por 30 catadores profesionales repartidos en cinco sesiones de cata. El dato más significativo quizá no esté en la cantidad, sino en la exigencia: el número de vinos premiados se ha reducido drásticamente respecto a las primeras ediciones, endureciendo progresivamente el nivel del certamen hasta convertirlo en una competición mucho más selectiva luego el valor de tener una medalla aumenta y reporta mas prestigio al vino premiado. Reconocer el trabajo silencioso que hay detrás de esta organización. El presidente de ASPA, José Diego Ortega, junto al equipo de la asociación, lleva años impulsando un formato que no solo promociona vinos, sino que ayuda a cohesionar al sector y a proyectar una imagen más sólida del vino alicantino.
La entrega de medallas tendrá lugar el próximo 9 de junio en el salón de actos del MARQ, una cita ya consolidada dentro del calendario vinícola provincial.
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