Aunque no es, ni mucho menos, una señal de victoria, lo cierto es que el despliegue masivo de energías renovables está comiendo cada vez más terreno a los combustibles fósiles responsables del calentamiento global. Ello está obligando a los expertos a corregir sus previsiones de aumento de las temperaturas mundiales para los próximos años. Y, aunque siguen sin cumplirse los objetivos de frenar el calentamiento, sí se están alejando los escenarios más extremos y dramáticos.
Tradicionalmente, los expertos climáticos han barajado varios escenarios para la temperatura global prevista en 2100, en función de cuáles sean las emisiones de gases de efecto invernadero. El supuesto más extremo situaba dicha subida en 4,5ºC, bastante más del doble de los 2ºC previstos por el Acuerdo de París y que supondría efectos directamente catastróficos para la humanidad.
El nuevo supuesto máximo: 3,5ºC
Sin embargo, los cálculos realizados por uno de los grupos de científicos que monitorizan las previsiones climáticas mundiales apuntan ahora a una subida máxima de 3,5ºC por encima de los niveles preindustriales. Aunque sigue siendo un aumento totalmente inasumible para el planeta, lo cierto es que supone el inicio de una tendencia esperanzadora. Esta previsión ha sido anunciada en un informe por el Scenario Model Intercomparison Project (ScenarioMIP), que es tenido en cuenta por el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU a la hora de emitir sus informes.
El despliegue de las renovables en el mundo va alejándonos de los supuestos más extremos y graves / Efe
Estas buenas noticias están, sin embargo, plagadas de matices. En primer lugar, porque seguimos muy alejados de los objetivos mínimos deseables. Y, por otro lado, el nuevo informe publicado avisa de que el factor que ha hecho posible el fabuloso despliegue actual de las renovables (la caída de sus costes) podría estar tocando fondo.
Ello es así porque los minerales necesarios para fabricar los paneles solares, las turbinas eólicas y las baterías de coches eléctricos están volviéndose cada vez más escasos o bien su distribución es cada vez más difícil por conflictos de tipo políticos y comercial.

Los precios de placas solares y turbinas están dejando de caer como lo hacían hasta ahora / Agencias
Además, las amenazas que se ciernen sobre la cooperación internacional y la aparición de nuevos conflictos regionales podrían impulsar a los países a replegarse sobre sus intereses nacionales y marginar la estrategia común contra el cambio climático.
Hacia los 2,5ºC de aumento
Según el informe, si se mantienen tal y como están las actuales políticas climáticas, será inevitable un aumento de las temperaturas de unos 2,5ºC para final de siglo, más de lo previsto en el Acuerdo de París. En el caso de que se lograran las cero emisiones netas para final de siglo, entonces sí podría alcanzarse la meta de los 2ºC.
Los escenarios de emisiones bajas, medias y altas usados por los científicos climáticos fueron implantados a mediados de la década de 2010 usando datos reales de emisiones existentes en ese momento, pero los nuevos modelos usan ya datos que llegan hasta 2023 y por ello ofrecen una imagen más fiel de la situación actual en cuanto a emisiones y la evolución que puede esperarse para las temperaturas.












