Desde lejos, el mapa electoral de Sevilla en las pasadas autonómicas es una gran mancha azul. Pero hay algunos puntos -pocos- en los que resalta el color rojo. Son Los Pajaritos, Torreblanca, las Tres Mil Viviendas. Todos ubicados en los barrios más pobres de España, tal como detalló el Instituto Nacional de Estadística (INE), en los que aún resiste la izquierda pese a la irrupción de Vox. Vecinos de la precariedad que, rodeados de victorias de partidos de derechas, siguen apostando en su mayoría por el progresismo.
«En estos barrios vemos dos hechos claros: la abstención es mucho mayor que en otros lugares, y por otro lado, se suele votar más a la izquierda que en la media», explica Daniel Valdivia, profesor de Sociología y Ciencias Políticas en la Universidad Pablo de Olavide. «Estas zonas son especialmente buenas para partidos de izquierdas, que cuentan -no todos- con algo de presencia sobre el terreno. En muchos de sus residentes todavía persiste ese recuerdo de mayor protección por parte de esas organizaciones», señala José Manuel Trujillo, que también imparte esta materia en la UPO.
Ahí está, por ejemplo, el entorno de la plaza del Platanero, la parte más degradada del sexto barrio con menos renta per cápita neta del país: Torreblanca. En este enclave se cumplen los dos elementos descritos: una participación baja -31%- y un apoyo incontestable al PSOE, que logró el 63% de los votos. Y si se unen las otras dos fuerzas progresistas -Adelante Andalucía y Por Andalucía-, el triunfo de la izquierda es aún mayor.
O algunos sectores del Polígono Sur, que ocupa el segundo puesto en la lista de barrios más pobres de España, según un informe del INE de 2023. Justo al sur de Murillo -nombre oficial de las Tres Mil Viviendas-, en un cuadrado casi perfecto entre las calles Padre José Sebastián Bandarán, Orfebre Cayetano González, Luis Ortiz Muñoz y Perito en Luna, el partido socialista sacó su mejor resultado en toda Andalucía. En las dos mesas electorales habilitadas, el PSOE logró un porcentaje de voto del 73%.
También se cumple esa máxima en la zona más desfavorecida a nivel nacional, Tres Barrios-Amate. En la sección tres del distrito cuatro, puro centro de Los Pajaritos, el bloque de izquierdas -PSOE, Adelante Andalucía y Por Andalucía- consiguió el 67% de los sufragios. Un porcentaje similar al que alcanzó en la parte oeste de la Candelaria, donde se quedó con el 63%. Y en Madre de Dios: ahí estos partidos también superaron el 60% en todos los sectores electorales.
La abstención, el gran problema
«La abstención es una problemática muy palpable en este tipo de barrios. Difícilmente la participación llega hasta el 40%», destaca José Manuel Trujillo. «Muchas veces sienten que sus demandas no son escuchadas, que están fuera del sistema, que no ponen solución a sus problemas, que el Estado va solo con la Policía… Y al final el gran problema siempre es ese, la desmovilización«, añade este profesor de Ciencias Políticas en la Olavide.
Y así ocurrió el 17M: en Los Pajaritos, la participación oscila entre el 31 y el 36%. Los datos en el Polígono Sur tampoco son muy alentadores: desde el 22% en la zona oriental de Martínez Montañés -también conocida como Las Vegas- al 29% en la zona meridional de Murillo. Todos ellos lejos del dato global de Sevilla, que alcanzó el 70%. «Cuando tu obsesión es llegar a final de mes es más difícil preocuparte por el estado de la educación en tu comunidad autónoma», resume el también politólogo Daniel Valdivia.
La participación en estos barrios deprimidos se quedó lejos del dato global de Sevilla, donde votó el 70% del censo electoral
Vox, primera fuerza en la derecha
Además de estas dos cuestiones -el apoyo mayoritario a la izquierda y la elevada abstención- en estas zonas deprimidas llama la atención otro aspecto: la primera fuerza en la derecha es Vox, no el PP. En la mayoría de sectores electorales del Polígono Sur, la formación de Santiago Abascal superó a los populares: ocurrió en muchas mesas de Machado, Martínez Montañés, Paz y Amistad, Murillo y Las Letanías. Solo en La Oliva ganó esta pelea con claridad Juanma Moreno.
En todas las secciones de Los Pajaritos creció la extrema derecha respecto a las anteriores autonómicas, celebradas en 2022. Madre de Dios también prefirió esta opción política, que aumentó su porcentaje en casi un 11% en algunas zonas. Y en el entorno de la plaza del Platanero de Torreblanca, donde la candidatura de Vox obtuvo el pasado domingo 51 votos frente a los 28 del Partido Popular.
«La izquierda solía aguantar bien en estas barriadas, aunque es una dinámica que ha cambiado bastante con la irrupción de fuerzas populistas, especialmente Vox«, ilustra José Manuel López-Cepero, analista de Dialoga Consultores. Según este experto en datos, el apoyo a este partido tiene forma de U: los picos a ambos lados están en barrios con mayor y menor renta. «En 2022, esa U era más larga en los barrios con poder adquisitivo, sacó mejores resultados allí. Sin embargo, ahora donde está más concentrado el voto a Vox es en el 10% menos rico«.
«De hecho, si sumas Vox y Se Acabó la Fiesta (SALF) en ese primer 10% de menor renta familiar neta, estamos ante un 17,6% porcentaje de voto«, resalta López-Cepero. «Los sitios desestructurados son propicios para partidos con ese mensaje más populista: te vas al que te habla de una forma más clara de la ruptura del sistema. Y si han machado tanto el discurso de ‘prioridad nacional’ es porque han detectado que en estos entornos tienen una vía para captar apoyos«.
Los vecinos de estas zonas de Sevilla capital emitieron su voto el pasado 17 de mayo. Como en las anteriores elecciones autonómicas, la izquierda ganó de nuevo y la abstención siguió siendo destacable. Pero hubo cambios: Vox, por ejemplo, irrumpió con fuerza, situándose como primera fuerza política en muchas mesas de estos barrios. Esos mismos que tanto antes como ahora están entre los más pobres de toda España.














