Marcelo Mellino vuelve a colocarse delante del público, aunque esta vez no lo hace desde un escenario ni con una canción nueva bajo el brazo. El artista canario, conocido por su etapa vinculada a la música, ha decidido abrir una nueva etapa creativa en pleno paseo de Las Canteras, donde impulsa una galería de arte con la que busca algo más que vender cuadros: crear una comunidad cultural en Las Palmas de Gran Canaria.
En declaraciones en exclusiva para La Provincia, Mellino explica que la pintura siempre formó parte de su vida, incluso antes de que la música ocupara un lugar central en su carrera. “Desde pequeño, desde el colegio, me pasaba las clases dibujando y en los recreos siempre estaba pintando”, recuerda el artista. Aquella afición quedó en pausa durante los años en los que se volcó en la música, pero ahora ha regresado con fuerza.
Una galería en Las Canteras para crear comunidad
La apertura de su espacio artístico en Las Canteras responde a una necesidad personal, pero también colectiva. Mellino quiere que la galería funcione como punto de encuentro para artistas, talleres, eventos y nuevas propuestas culturales. “Alquilamos este espacio y estamos creando una galería muy guay, con muchos eventos y muchos talleres que vamos a hacer”, explica.
Su objetivo es claro: fomentar una red de apoyo entre creadores canarios. “Hace falta apoyarse entre artistas”, defiende. Para él, el arte no puede entenderse únicamente como una actividad individual o como una obra colgada en una pared. Debe existir una comunidad detrás, un espacio donde los artistas puedan encontrarse, mostrar su trabajo y sentirse acompañados.
La galería también nace con vocación de escaparate para otros creadores. Mellino quiere poner de su parte para que más artistas tengan visibilidad y oportunidades. “Hay muchos artistas aquí que flipan y les hace falta mucho apoyo. Yo voy a poner de mi parte con mi local y con lo que vaya saliendo”, señala.
“La pintura no me da ningún dolor de cabeza”
Después de años en la música, Mellino reconoce que la pintura le ofrece una libertad distinta. Asegura que, mientras en la industria musical dependía de productores, promociones, equipos y múltiples decisiones ajenas, frente al lienzo todo es más directo. “La pintura no me da ningún dolor de cabeza. Es perfecta. Yo elijo el lienzo, yo elijo la pintura y ya está”, resume.
Eso no significa que haya abandonado la música por completo. De hecho, sigue presente en su proceso creativo, aunque de otra forma: “Aquí soy yo, el lienzo, la pintura y la música de fondo, acompañando”. La pintura se convierte así en un refugio, pero también en una nueva manera de expresarse sin intermediarios.
Miami, el pop art y una mirada contemporánea
El estilo de Marcelo Mellino bebe del arte contemporáneo, del color y de la estética del pop art. El artista reconoce que encontró inspiración en Miami durante sus viajes relacionados con la música. Allí visitó museos y espacios de arte moderno que marcaron su forma de mirar la pintura.
“Me inspiro mucho en el arte de Miami, en el rollo pop art, un arte muy moderno, muy fresco, muy de ahora”, explica. Esa influencia se refleja en obras llamativas, actuales y pensadas desde una sensibilidad cercana al lenguaje visual contemporáneo.
Entre los elementos que más identifican sus cuadros aparece Marley, su perro labrador, convertido en símbolo de su marca artística. Para Mellino, los perros representan valores que considera cada vez menos presentes en la sociedad: fidelidad, amor incondicional y nobleza. “Son cosas que siento que en la gente se están perdiendo”, afirma. Por eso utiliza la figura del perro como recordatorio emocional y como eje de parte de su obra.
Obras para distintos bolsillos
La galería también permite adquirir sus trabajos. Mellino explica que los precios varían según el tamaño y las características de cada pieza. Sus obras pueden ir desde formatos pequeños, con precios más accesibles, hasta piezas de mayor valor que alcanzan los 3.500 o incluso los 5.000 euros.
El artista defiende que su trabajo busca llegar a públicos distintos y que el arte no debe percibirse como algo reservado únicamente a grandes compradores. “Hay piezas pequeñas de 80, 120 euros. Para todos los bolsillos”, señala.
Una llamada de atención al valor del arte en Canarias
Más allá de su proyecto personal, Mellino lanza una reflexión sobre el lugar que ocupa la pintura en Canarias. Considera que el arte no está suficientemente valorado y que todavía falta cultura artística entre el público. A su juicio, muchas personas siguen viendo una obra como un gasto decorativo, cuando también puede convertirse en una inversión.
“El arte no solo es un gasto innecesario para decorar tu casa. Eligiendo bien al artista, puede ser una buena inversión a largo plazo”, sostiene. Mellino compara el arte con otros modelos de inversión, aunque subraya que todo depende del compromiso del creador con su proyecto. Para él, comprar obra local significa apostar por talento cercano y contribuir a que ese artista pueda crecer.
Más apoyo público para los artistas canarios
El pintor también reclama más implicación institucional. Aunque reconoce que existen museos y espacios culturales, considera que falta apoyo real a los creadores actuales. “El Gobierno debería apoyar un poquito más. Somos muchos y hay que apoyar el arte”, afirma.
Mellino cree que la pintura ha quedado en un segundo plano frente a otras disciplinas, como la música, que en los últimos años ha ganado enorme visibilidad gracias al éxito de artistas canarios. Sin embargo, insiste en que también existen pintores con talento que merecen reconocimiento.
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