Sexto asalto en aguas internacionales del ejército de Israel a una flota humanitaria con destino a Gaza. Este lunes, varios barcos de la Global Flotilla Sumud y de la Freedom Flotilla han sido interceptados por las tropas israelíes a unas 80 millas náuticas al oeste de la isla de Chipre.
«Según la información que he ido recopilando, la flotilla está integrada por 54 embarcaciones con unos 500 activistas de 35 nacionalidades. No tengo la cifra exacta de españoles, pero sería de en torno a 45 españoles. Una docena de activistas están retenidos por las Fuerzas Armadas israelíes, que han iniciado la interceptación en aguas internacionales donde no tienen ninguna jurisdicción», ha dicho el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en rueda de prensa. «Es una nueva violación del derecho internacional apenas 15 días después de la anterior interceptación. Condeno esta acción, fuera de su jurisdicción: ningún agente israelí tiene jurisdicción alguna en esas aguas»
El ministro ha anunciado que ha convocado a la encargada de negocios de la embajada de Israel en Madrid, Dana Erlich, para trasladarle la «condena» por lo ocurrido y exigir la liberación de los detenidos que, resalta el jefe de la diplomacia española, son una flota humanitaria que busca romper el bloqueo porque «la ayuda a Gaza es claramente insuficiente».
Embarcaciones asaltadas frente a Chipre
A las 9.30 hora peninsular española, al menos cuatro embarcaciones han «sido atacadas e interceptadas ilegalmente a 250 millas náuticas de Gaza», según denuncia la Coalición de la Flotilla de la Libertad informa Andrea López-Tomás.
«Varios grandes buques de guerra israelíes descargaron un gran número de lanchas zodiac llenas de fuerzas ofensivas israelíes equipadas para el combate», explica la coalición humanitaria en una nota de prensa. A continuación, y de acuerdo a las autoridades castrenses, los participantes de la flotilla serán trasladados a un gran buque de carga al que la coalición llama «buque prisión» y serán llevados al puerto israelí de Ashdod.
A bordo de la embarcación Adalah, que significa justicia en árabe, viajan cuatro personas con pasaporte español: el economista Santiago González Vallejo, el capitán del barco Tomás Morate Serna, y los activistas Neus Bella Ferre y Óscar Gallego Cubillana.
Banderas europeas
Estas embarcaciones navegan bajo banderas europeas, de países como Francia, Italia, Grecia, Portugal o España. «Los gobiernos y la Comisión Europea han sido previamente informados de ello y se ha solicitado protección en un Mediterráneo plagado de buques de la OTAN que deberían defender a los ciudadanos y barcos de los países pertenecientes de ataques y secuestros piratas y contrarios a la legalidad internacional por parte de Israel», ha declarado la coalición en la nota de prensa. Esta mañana las autoridades israelíes han descrito la misión humanitaria como «una provocación por la provocación misma: otra supuesta «flotilla de ayuda humanitaria» sin ayuda humanitaria».
Según Tel Aviv, «en esta ocasión, dos grupos violentos turcos —Mavi Marmara e IHH, este último designado como organización terrorista— participan en la provocación». «El propósito de esta provocación es favorecer a Hamás, desviar la atención de su negativa a desarmarse y obstaculizar el progreso del plan de paz del presidente [estadounidense, Donald] Trump», ha añadido, alegando que «la Franja de Gaza está inundada de ayuda», porque «solo desde octubre de 2025, han entrado en Gaza más de 1,58 millones de toneladas de ayuda humanitaria y miles de toneladas de suministros médicos». A finales de abril, el Ejército israelí interceptó decenas de embarcaciones, deteniendo a 175 activistas y trasladando a dos de ellos a una cárcel israelí donde fueron retenidos sin cargos formales durante una semana.
Denuncias desde el mar
Ariadna Masmitjà, embarcada en uno de los barcos de la flotilla, aprovecha los últimos minutos de libertad para atender a la prensa. «Vivimos la intercepción de las compañeras con indignación«, dice a EL PERIÓDICO a través de notas de voz. «Sabemos que es un aviso de que en un rato vamos a ser nosotras también interceptadas«, afirma, y se reconocen «listas y preparadas para registrar cualquier vulneración de derechos que ejerza el Estado sionista y genocida de Israel con sus fuerzas de ocupación». Masmitjà, conocida como Masmi y miembro de la Intersindical Alternativa de Catalunya, defiende que no están haciendo «nada ilegal» y que estas acciones «deberían estar haciéndolas nuestros propios gobiernos» que permiten la impunidad de Israel para ejercer violencia contra los activistas, pero sobre todo contra el pueblo palestino.
«Para luchar en contra de que esté pasando esto y para demostrar que estamos en contra, la única forma que tenemos es poner nuestros cuerpos, ya que nuestros gobiernos están siendo cómplices o están en silencio ante lo que está pasando», añade Masmitjà. «Quién está cometiendo una ilegalidad es el Estado genocida de Israel que nos está interceptando en aguas internacionales a una misión humanitaria«, denuncia la portavoz de la Global Sumud Flotilla en Catalunya, antes de rechazar las acusaciones de Tel Aviv de que sus acciones ayudan a Hamás. «No nos planteamos detener el viaje, todo lo contrario, estamos intentando seguir tanto como podamos», concluye con el penetrante sonido de un motor en marcha de fondo.
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