«El arte, si se le es fiel, siempre paga al final». Son las palabras del artista Pepe Dámaso que ayer recibió un homenaje en el salón Dorado del Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria organizado por el Parlamento de Canarias y la Real Academia de Bellas Artes San Miguel Arcángel por su aportación al arte y la cultura.
«Me ha gustado sobre todo que el homenaje venga de mujeres», añadió emocionado durante su intervención. «Yo he dicho muchas que en mi épocas difíciles, en la represión por mi homosexualidad o por la intolerancia política, ellas siempre estuvieron a mi lado».
El reconocimiento de un drago
El artista agaetense, de 92 años, que habló al final del acto, recibió una cálida ovación por el público asistente y una escultura que simbolizaba un drago en forma en forma de reconocimiento. «Quiero dedicarle este homenaje a todos los artistas canarios que siguen luchando cada día en un presente difícil para el arte y la cultura», afirmó. Y expresó también su gratitud por el cariño recibido y reivindicó la necesidad de seguir defendiendo la cultura «como espacio de libertad, memoria y futuro».
Recuerdo a dos figuras
«Estoy aquí para recordar dos cosas», subrayó. «Una es a todos los artistas, a los que no son buenos, a los que son más famosos que yo, diciéndoles que el arte, si se le es perseverante, tiene su recompensa». Y, segundo, quiso recordar «a mi amigo y hermano César Manrique que hoy estaría aquí unido a mí» y a Néstor de la Torre «que también sufrió muchísimo lo que yo estoy hablando y que ha expuesto recientemente en el Museo Reina Sofía y lo han reconocido como el mejor pintor simbolista del siglo XX», dijo, con lo que volvió a insistir con la frase de «siempre paga al final el arte».
Recuerdos de infancia
También rememoró recuerdos de infancia cuando en Agaete apareció el pintor Miro Mainou, «un pintor catalán que entró a mi casa, en el año cincuenta y pico, yo le dije si no me dejaba la caja de las pinturas con la espátula y el caballete, porque pintaba al aire libre y me dijo que sí», rememoró. «Me di cuenta en aquel mundo infantil en Agaete, con otros amigos como Alonso Quesada, la magia del arte y empecé a pintar» . Todo cambió «cuando vino un periodista de LA PROVINCIA que me propuso hacer una muestra en La Palma, que fue mi primera exposición de la que se vendieron todos los cuadros. Y Luis Doreste Silva, poeta y gran intelectual, me escribió un artículo y ahí empezó mi historia. Y por eso estoy por aquí muy feliz».
Obras en las que trabaja
Dámaso no dejó pasar la ocasión para enumerar una serie de obras en las que se encuentra trabajando en estos momentos, desvelar su intención de hacer algo en honor a la Virgen del Pino, patrona de la Diócesis de Canarias, y hablar del trabajo que lleva a cabo junto con el Gobierno regional para poder publicar la correspondencia que, en su juventud, mantuvo con su gran amigo César Manrique.
«Creo que puede ser un documento interesante, no solo para las islas, sino a nivel general», aseguró sobre esas cartas que se escribían ambos artistas. «Yo creo que esto sea para el pueblo y para los artistas», añadió. «Los artistas tienen que tener fe porque la cultura tiende a desaparecer en este mundo difícil en el que estamos con la imagen, con las redes sociales, pero hay que ser fiel al arte para poder un día recoger esto que hoy tan gentilmente me da la Academia y el parlamento».
Un canto a las mujeres
Habló de un canto a las mujeres, «porque las adoro y hay muchas de ellas en mi vida» y aunque nació en Gran Canaria «doy un saludo al Archipiélago porque yo soy archipielágico. Soy de Agaete, y de Agaete a la Isleta y de la Isleta al refugio de las siete islas Canarias, ocho con La Graciosa», añadió.
El acto, que fue conducido por la vicepresidenta de la Real Academia de Bella Artes San Miguel Arcángel, Ana María Quesada Acosta, comenzó, sin embargo, con la proyección del documental del documental Pepe Dámaso y el Tríptico de Agaete de Joos van Cleve, en donde el artista rememora una exposición por su ochenta cumpleaños que reúne un centenar de obras, en la que se reflejan los múltiples lenguajes a través de los cuales Dámaso expresa su arte: dibujo, pintura, escultura, vídeo e instalación,y que se complementan con una decena de reproducciones de piezas de arte flamenco, cuyos originales están repartidos por diversos países europeos. Un aspecto importante del documental es cómo el artista reconoce la influencia que Van Cleeve ejerció en su obra.
El vínculo con Canarias
Durante su intervención, Astrid Pérez destacó la dimensión artística y humana del homenajeado y subrayó el profundo vínculo de su obra con Canarias.
«Pepe Dámaso ha hecho de Canarias una voz universal sin renunciar jamás a su raíz. Su obra nos ha enseñado que nuestra tierra no es una frontera, sino un punto de partida hacia el mundo», afirmó. La presidenta del Parlamento señaló además que el creador agaetense «ha transformado la memoria, las tradiciones y el paisaje emocional de Canarias en un lenguaje artístico propio, libre y profundamente valiente», añadiendo que «su obra seguirá siendo una parte esencial de la identidad cultural de estas islas».
Astrid Pérez quiso agradecer expresamente la colaboración de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel por impulsar este homenaje y recordó que desde el inicio de su mandato uno de sus objetivos era que el Parlamento de Canarias reconociera «a uno de nuestros artistas internacionales más importantes». En un emotivo tramo final de su discurso, la presidenta trasladó al homenajeado el cariño colectivo de la sociedad canaria: «Gracias por demostrar que desde este archipiélago se puede hablar de tú a tú con la creación internacional sin renunciar nunca a nuestra voz propia».
Su aportación al arte y la cultura
El académico Juan Gómez-Pamo, por su parte, reseñó la obra y figura de Dámaso y ensalzó su aportación a las artes y la cultura, no solo del archipiélago, sino de más allá de las fronteras insulares, hasta el punto de afirmar que es «uno de los más queridos por su obra y su cercanía de Canarias».
«Dámaso ha hecho de su vida una obra de arte, y se ha convertido en una obra de arte en sí mismo, siempre desde su tierra», defendió el académico, quien expresó sentirse «afortunado» de ser contemporáneo suyo.













