El reglamento para organizar las nuevas unidades docentes de Medicina en A Coruña y Vigo está ya muy avanzando. Es el primer gran paso técnico para aterrizar el pacto de descentralización del grado, que prevé que los tres últimos cursos de la titulación se impartan de forma progresiva también en el Chuac y en el Chuvi [Complejo Hospitalario Universitario de Vigo], además de en Santiago. Tras meses de debate político y académico, el acuerdo entra ahora en una fase más operativa y ultima los detalles para definir cómo funcionarán esas unidades, qué competencias tendrán, cómo se coordinarán con la Facultad de Medicina de la USC y cómo se articulará el profesorado que asumirá la docencia.
La descentralización encara esta nueva etapa con dos protagonistas distintas a las que se sentaron inicialmente a cerrar el pacto. La llegada de Rosa Crujeiras al Rectorado de la Universidade de Santiago y la elección de Carmen García Mateo como nueva rectora de la Universidade de Vigo reordenan el tablero de un acuerdo que ya está firmado, que tiene una comisión de seguimiento constituida y que en A Coruña ha empezado a traducirse en decisiones concretas. Estas elecciones y las vacaciones de Navidad ralentizaron el proceso de descentralización, pero no ha estado parado. Al ser las siguientes elecciones en la UDC dentro de cuatro años, queda un panorama de mayor estabilidad en los rectorados para trabajar. La siguiente cuestión que se tendrá que definir es la financiación de la descentralización, algo que lo que también se ha estado trabajando en los últimos meses.
Rosa Crujeiras: de la crítica a la institucionalidad
Crujeiras llegó al Rectorado después de haber sido una de las voces que, durante la campaña electoral, cuestionó con más claridad el acuerdo. La entonces candidata defendió la necesidad de revisar el modelo y advirtió de que la descentralización podía debilitar a la USC, fragmentar un sistema académico consolidado y aplazar, más que resolver, el debate sobre nuevas titulaciones de Medicina en Galicia. También criticó el momento elegido para cerrar el pacto, a las puertas de un cambio de gobierno en Santiago.
Ya como rectora, Crujeiras ha mantenido una postura más institucional. El 30 de marzo, ya como rectora electa, se incorporó a la comisión de seguimiento del acuerdo en una reunión pensada precisamente para facilitar la transición entre Antonio López y la nueva responsable de la USC. La Xunta escenificó entonces su disposición a seguir colaborando con Santiago y a mantener el desarrollo del pacto.
Carmen García Mateo: respetar el pacto, pero con condiciones
En Vigo, Carmen García Mateo parte de una posición distinta. La nueva rectora de la UVigo, elegida en segunda vuelta, había defendido en octubre la puesta en marcha de una Facultad de Medicina en Vigo, con una implantación progresiva, planificada y acompañada de estudios de doctorado. Su argumento era que existe una falta clara de profesionales médicos y que la universidad viguesa dispone de condiciones suficientes para asumir ese reto si cuenta con medios humanos y financieros adecuados.
Durante la campaña, sin embargo, García Mateo situó esa aspiración dentro del marco del acuerdo vigente. En el debate electoral, expresó su intención de respetar lo pactado, pero también dejó claro que, si la descentralización no se cumple, la UVigo debe solicitar una titulación propia. Su tesis es que Vigo tiene todos los mimbres para asumir Medicina en sus tres ciclos, al disponer de los hospitales necesarios.
A Coruña y Vigo comparten objetivo
La USC conserva la titularidad del único grado de Medicina existente en Galicia y, por tanto, mantiene una posición central en cualquier reorganización de la docencia. La UVigo, como la Universidade de A Coruña, aspira desde hace años a ganar peso en la formación médica y no renuncia a reclamar una titulación propia si el pacto no se cumple.
La UDC, que fue una de las instituciones que abrió el debate, ya ha dado pasos internos para preparar el terreno de la descentralización en el Chuac. Además, el Consello de Goberno de la universidad aprobó el 25 de marzo la creación de su Departamento de Medicina, concebido como una pieza necesaria para desarrollar el pacto o, si este encalla, retomar sus aspiraciones de tener una facultad propia. El nuevo departamento nace con 49 miembros y diez áreas de conocimiento, desde anatomía, cirugía, farmacología o fisiología hasta medicina preventiva, psiquiatría, otorrinolaringología o radiología y medicina física.
Suscríbete para seguir leyendo














