Unos 200 pasajeros del crucero ‘Ambition’, atracado este fin de semana en el puerto de A Coruña y afectado por un brote de norovirus, han llegado este sábado a Santiago de Compostela para realizar distintas excursiones turísticas por el casco histórico de la ciudad. Los viajeros, en su mayoría británicos, han desembarcado con normalidad y sin mascarillas después de que Sanidad Exterior realizase una inspección previa en el barco para comprobar que ninguno presentaba síntomas compatibles con gastroenteritis.
La llegada a la capital gallega se produjo en torno a la una del mediodía. Según explicaron a El Correo Gallego las guías encargadas de acompañar a los grupos, la salida desde A Coruña se retrasó debido a la revisión sanitaria realizada por técnicos de Sanidad Exterior antes de autorizar el desplazamiento de los turistas.
Los cruceristas del ‘Ambition’ llegan a Santiago tras el control sanitario en A Coruña: “Nos sentimos señalados, como apestados” / Jesús Prieto
“Han salido más tarde porque antes de abandonar el puerto subieron técnicos sanitarios al barco para comprobar que nadie tuviese síntomas”, explicaba María, una de las guías encargadas de acompañar a los pasajeros durante su estancia en Santiago.
Los viajeros han sido divididos en varios grupos. Una parte realizará una visita breve hasta la plaza del Obradoiro y contará posteriormente con tiempo libre para recorrer la ciudad hasta aproximadamente las cuatro de la tarde, momento en el que regresarán al autobús en la dársena de Xoán XXIII para volver a A Coruña. Otros pasajeros han contratado recorridos más completos por el casco histórico, con visitas a la Catedral, San Martiño Pinario y algunas de las rúas más emblemáticas del centro monumental compostelano.
Las guías reconocen que muchos turistas han llegado “tristes” y sorprendidos por la dimensión mediática que ha adquirido el caso. “Se sienten señalados”, relataba María, que aseguraba incluso sentir “pena” por algunos de ellos tras ver el despliegue de cámaras y periodistas tanto en A Coruña como en otros puertos durante el viaje.
Un virus habitual en cruceros
La guía incidía además en que el norovirus “es relativamente habitual en cruceros” y que este tipo de controles y supervisiones sanitarias forman parte de los protocolos habituales en este tipo de embarcaciones. A su juicio, la alarma internacional se disparó especialmente tras el fallecimiento de uno de los pasajeros, aunque, según trasladó, esa muerte no habría estado relacionada directamente con el brote gastrointestinal detectado a bordo.
Entre los turistas que paseaban este sábado por Santiago se encontraba Catherine, una pasajera francesa que aseguró a este periódico que en el barco “nunca ha habido sensación de inseguridad”. “Ni en mi planta ni entre las personas con las que hemos viajado ha habido síntomas. La vida dentro del crucero ha sido totalmente normal y tranquila”, explicaba.
La viajera lamentó además el fallecimiento del pasajero ocurrido durante la travesía, que, según apuntó, “parece haber sido por otras causas”, y aseguró que ella no ha presentado ningún síntoma en ningún momento del viaje.
Catherine también reconoció sentirse “un poco agobiada” por la atención mediática que está rodeando al crucero. “Cuando llegamos a puerto nos sentimos observados, casi como apestados”, afirmaba. La pasajera admitía además su sorpresa por la repercusión internacional que ha alcanzado el caso y considera que parte del interés generado puede estar relacionado con el recuerdo todavía reciente del impacto que tuvo el brote de hantavirus registrado en el crucero ‘MV Hondius’.














