En lo que va de temporada, un mes y medio desde que se abrió la primera de las tres piscinas municipales de Zamora, y un mes desde la apertura de la última en hacerlo, la Sindical, se han producido ya cinco incidentes por defecación.
En algún caso puede tratarse de incontinencia por parte de algún niño pequeño, pero las tres situaciones vividas en la Sindical hacen pensar en que pueda tratarse de usuarios que buscan realizar un reto viral cuyas consecuencias las pagan el resto de bañistas, que se ven privados durante entre 24 o 48 horas del uso del vaso de la piscina en la que se produce la defecación, ante el riesgo por la bacteria E. coli.
El concejal del área de Deportes del Ayuntamiento de Zamora, Manuel Alesander Alonso, ha admitido que tiene la sensación de que este año, a la altura de la temporada de baño actual, se han producido más casos de este tipo que otros veranos. Además, ahora el protocolo es más exigente y obliga a tomar muestras y hacer una comprobación de que todo está correcto y el nivel de bacterias no supera los límites una vez realizado el tratamiento que es necesario aplicar cuando se produce un incidente de este tipo. Eso supone que el cierre debe prolongarse entre 24 y 48 horas, aunque en los casos que se han producido hasta el momento se ha logrado solucionarlo y reabrir el vaso de baño afectado en un día.
Protocolo de actuación
Alonso ha indicado que no se ha pillado a ningún bañista cuando defecaba en el vaso de baño y, por lo general, cuando otros usuarios lo detectan y alerta por lo que flota en el agua, el autor suele estar ya fuera de la piscina. Cuando se da la alarma y se detecta ese problema sanitario, lo que se hace es cerrar la piscina afectada de forma inmediata y se aplica un tratamiento de hipercloración para que el cloro acabe con la bacteria. Posteriormente, es necesario recoger muestras para comprobar que la solución ha sido efectiva y los niveles de bacterias están dentro de los parámetros permitidos. En ese caso, como ha ocurrido en las cinco situaciones vividas este verano en las piscinas municipales, ya se puede reabrir el vaso de baño afectado.
De los cinco incidentes sanitarios por defecación de este año, uno de ellos se ha producido en la piscina mediana de Higueras, otro en la pequeña del Tránsito y los tres restantes en la piscina de adultos de 25 metros de largo de la Sindical. Esta última piscina es la que está más alejada de ese recinto, una de las dos últimas construidas junto a la de pequeños y su cierre ha supuesto un contratiempo añadido en un complejo de piscinas que este año cuenta con un vaso de baño menos, ya que la mediana está cerrada pendiente de unas obras.
«Reto marrón»
El denominado «reto marrón» se ha extendido por redes sociales como un reto viral, cuyas consecuencias las pagan todos los usuarios de las piscinas afectadas. Los casos no son algo aislado de Zamora, ya que en toda España se han detectado situaciones escatológicas de este tipo en las que ha sido necesario el cierre temporal de piscinas por esa causa, para evitar problemas sanitarios mayores. Se trata de una cuestión de salubridad que no es menor y que hace que más que un reto viral se trata de una estupidez que puede tener graves consecuencias para algunos usuarios, especialmente de la población más vulnerable.
Las heces están cargadas de microorganismos y algunos pueden ser muy patógenos como las cepas de Escherichia coli, una bacteria que puede causar molestias gastrointestinales y para cuya eliminación requiere tratamientos de cloro reforzados en las piscinas afectadas.
La proliferación de casos en distintas piscinas públicas del país ha llevado a reforzar la vigilancia. Los autores pueden enfrentarse a multas e incluso consecuencias mayores por el problema de salud pública que supone el denominado «reto marrón».
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