José Joaquín Arias Ortín, exalcalde pedáneo de Guadalupe, ha comunicado oficialmente su baja como afiliado de Vox y su desvinculación total, tanto política como personal, del partido. La decisión, según ha trasladado, afecta también a su familia, que abandona igualmente la formación.
Arias, que fue uno de los primeros alcaldes de Vox en España, en la pedanía murciana de Guadalupe, ha ocupado distintas responsabilidades dentro del partido y en instituciones donde la formación ha tenido presencia. Entre ellas, coordinador en Murcia, vocal en Guadalupe, director de Estrategia y Comunicación en el Ayuntamiento de Murcia y también en la Vicepresidencia del Gobierno regional.
En su escrito de baja, Arias asegura que su decisión “no responde a un hecho puntual ni a un momento concreto”, sino a “años de decepción acumulada” por la evolución interna de Vox. “He dedicado años de mi vida, esfuerzo y renuncias personales a construir Vox Murcia. Precisamente por eso sé perfectamente lo que fue este proyecto y, sobre todo, en lo que se ha convertido”, afirma.
El ya exafiliado sostiene que el partido “ha dejado de premiar el mérito y la capacidad” y se ha convertido, a su juicio, en “una estructura cerrada donde se aparta sistemáticamente a quienes tienen criterio propio”, mientras “se promociona a perfiles cuya principal virtud es la obediencia o la cercanía personal”.
Arias dirige sus críticas más duras al portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Murcia, Luis Gestoso, cuya presencia en la organización considera “absolutamente incompatible” con sus principios y su forma de entender la política. “No voy a permanecer ni un minuto más en un proyecto político en el que figure el nombre de Luis Gestoso”, señala.
Según explica, presentó una denuncia formal ante el Comité de Garantías de Vox contra Gestoso por unas manifestaciones públicas que consideraba ofensivas, injuriosas y contrarias a los estatutos del partido. Arias denuncia que, “pese a la gravedad de los hechos y al tiempo transcurrido”, no ha recibido “ninguna respuesta ni actuación” por parte de la dirección.
El exafiliado también expresa su preocupación por la falta de transparencia interna y por las informaciones publicadas sobre la Fundación Disenso, vinculada a Vox y presidida por Santiago Abascal. En este punto, critica lo que considera “una estructura cada vez más cerrada, controlada por cuatro amigos de Abascal que han convertido Vox en su negocio”.
Arias menciona además la situación de José Ángel Antelo como ejemplo de una “deriva profundamente dañina” dentro del partido. También alude a la salida de perfiles como Javier Ortega Smith, Iván Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio o Juan García-Gallardo, lo que, en su opinión, demuestra que “ya no se trata de casos aislados, sino de un problema estructural”.
“Después de todo lo que he dado por este proyecto, no voy a seguir formando parte de una organización que, en mi opinión, ha perdido completamente el rumbo, el respeto hacia su propia gente y la coherencia con los principios que decía defender”, concluye Arias, que da por finalizada de manera definitiva cualquier relación política y personal con Vox.












