El Mundial 2026 promete ofrecer más que suficientes momentos memorables de fútbol, pero casi seguro que ninguno de los partidos disputados durante el torneo podrá igualar, en términos de importancia o dramatismo, a uno que se jugó hace 40 años: el histórico encuentro de cuartos de final del Mundial de 1986 entre Inglaterra y Argentina, tema central del documental codirigido por Juan Cabral y Santiago Franco que acaba de presentarse en el Festival de Cannes.
‘The Match’ sitúa aquel duelo épico dentro de un contexto geopolítico más amplio, presentándolo tanto como una revancha por la victoria de Inglaterra en el Mundial de 1966 como, sobre todo, como la venganza simbólica de Argentina por la derrota en la Guerra de las Malvinas apenas cuatro años antes.
Combinando imágenes de archivo con recuerdos en primera persona de algunos de quienes participaron en aquel partido por Inglaterra -Gary Lineker, John Barnes y Peter Shilton- y por Argentina -Jorge Valdano, Oscar Ruggeri, Julio Olarticoechea y Jorge Burruchaga, entre otros—, la película ofrece un ejercicio de nostalgia salpicado de suficientes anécdotas jugosas como para mantener interesados incluso a los espectadores menos aficionados al fútbol; detalles como la larga lista de supersticiones de los jugadores argentinos, que incluía un ritual secreto consistente en enterrar caramelos en el césped; como el destino de la camiseta mundialista de Diego Maradona, enterrada durante años en un desván inglés antes de venderse en una subasta por más de siete millones de libras; o cómo el seleccionador argentino Carlos Bilardo, médico de profesión, envió a sus asistentes a recorrer los mercados de Ciudad de México para encontrar camisetas transpirables y ligeras apenas 48 horas antes del partido.
Por lo que respecta al célebre gol de Maradona, apodado “la Mano de Dios”, analizado incontables veces por biógrafos y cineastas, vuelve a ser abordado en una secuencia breve pero minuciosa en la que se concluye que el tanto efectivamente fue mano, y que debió ser anulado. Es a través de esos y otros momentos que ‘The Match’ se reivindica como una película históricamente relevante, políticamente perspicaz y gloriosamente celebratoria, que logra dotar una moraleja que el exceso de uso ha convertido en cliché -el poder sanador y unificador del deporte- de renovada relevancia.
El rey Eric
Dado que el Mundial se inaugurará apenas un par de semanas después de la clausura del festival, tiene sentido que el certamen incluya otro documental futbolístico en su programación de este año. Dirigido por los ingleses David Tryhorn y Ben Nicholas, ‘Cantona’ se centra en la relación entre la leyenda francesa y del Manchester United Eric Cantona y el entrenador Alex Ferguson, y muestra cómo este último supo canalizar el talento de uno de los futbolistas más cautivadores e impredecibles de la historia. Mientras tanto, la película retrata al detalle a un deportista de gran talento pero en su día considerado ingobernable por la prensa, que se retiró repentinamente en 1997 a los 30 años.
Tras dedicar sus primeros minutos a resumir los turbulentos inicios de su protagonista en Francia —a través de imágenes de entradas salvajes, peleas, suspensiones, insultos televisados y una sucesión de traspasos—, Tryhorn y Nicholas defienden con convicción que Cantona no solo es un genio del fútbol, sino también una figura de relevancia cultural internacional y un entrevistado extraordinario.
Repartidas entre las sucesivas intervenciones del propio jugador, abundan imágenes de archivo montadas para generar intriga que recorren su carrera, sus incursiones en la interpretación —lleva 30 años actuando, y este año participa en Cannes también con otras dos películas— y, por supuesto, el infame incidente que tuvo lugar en 1995 cuando, durante un partido, se lanzó con los pies por delante contra un aficionado provocador. La conclusión que Cantona ofrece sobre el asunto en la película es clara: “Debí haberlo pateado aún con más fuerza”.
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