La Policía Nacional ha detenido este jueves a los responsables de comprar y facilitar un vapeador THC a menores de edad. La operación comenzó cuando cuatro alumnos tuvieron que ser atendidos el 6 de mayo por los servicios sanitarios tras sufrir una intoxicación en el instituto de Jaca, en la provincia de Huesca, en el que cursan sus estudios. Los chicos, que estaban escondidos, utilizaron un vapeador de marihuana dentro de las instalaciones del centro. Los responsables se percataron de la infracción y dieron parte a las autoridades.
Los cuatro menores, de edades comprendidas entre los 13 y los 16 años, presentaron nauseas, convulsiones e incluso pérdidas de conciencia tras haber inhalado de un vapeador mientras se encontraban en el horario de recreo. Dos de los menores tuvieron que ser atendidos en el mismo centro y otros dos precisaron ser trasladados al hospital.
En la investigación desarrollada, los agentes comprobaron que dichos menores habían inhalado de un vapeador que contenía THC, significándose que algunos de los menores intoxicados manifestaron ser desconocedores de esta circunstancia y que pensaban que estaban consumiendo un vapeador con un sabor convencional, como han informado fuentes policiales.
Los agentes averiguaron que el vapeador había sido facilitado por un menor y comprado a través de internet por un segundo menor. Ambos han sido detenidos como autores de un delito contra la salud pública.
Entre los centros educativos se está extendiendo el uso de vapeadores, ya no en los alrededores, sino también en su interior, como es el caso. Esta información ha sido trasladada por distintos equipos directivos y docentes a la Policía Nacional, que también ha detectado este preocupante incremento en el consumo de dispositivos electrónicos de vapeo.
Al alcance de la mano
Este tipo de consumo aumenta debido a la facilidad para adquirir estos productos por internet, además de la compraventa e intercambio de dispositivos entre estudiantes, una situación que la Policía Nacional ha comprobado en distintas intervenciones.
Los agentes recuerdan que los cigarrillos electrónicos o dispositivos de vapeo, independientemente de que lleven nicotina o no, pueden provocar conductas adictivas a edades tempranas y favorecer la normalización del consumo de sustancias inhaladas. Asimismo, alertan de que, en muchos casos, estos hábitos terminan siendo un paso previo al consumo de tabaco convencional.
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