Igorre (Vizcaya) se ha convertido en el nuevo escenario de un escándalo de la Lotería de Navidad. Tras el caso de Villamanín, vuelve a repetirse la escena: un club de rugby vende más participaciones de las que debía.
El número que vendía el club era el 90.639, agraciado con el tercer premio del sorteo. Sin embargo, el club se encuentra a más de 100 denuncias y confiesa haber vendido al menos 286 participaciones por encima de las que debía, y no las 225 que reconoce.
En Y ahora Sonsoles, nuestra compañera Flavia Bertolini ha podido hablar con el presidente del club de rugby, que ahora mismo está desaparecido. El responsable del escándalo ha decidido no atender el teléfono ni aparecer públicamente, aunque sí que ha respondido brevemente a nuestra compañera vía WhatsApp.
El presidente del club de rugby insiste en que «él no ha robado a nadie» ni se ha quedado con el dinero de los vecinos de Igorre. Este advierte que pronto tendremos noticias suyas, en las que dará una explicación y tratará de alcanzar un consenso con los afectados.
La deuda del club de rugby vizcaíno asciende a casi 3 millones de euros, una cantidad que ha puesto a los vecinos en pie de guerra. ¿Lograrán los afectados llegar a un acuerdo?













