Los casos de TalKual y És Im-perfect

Prevenir el despilfarro de alimentos es tan antiguo como el mismo acto de cocinar. «No estamos inventando la pólvora, lo que hacemos es, en definitiva, recuperar usos de toda la vida, darle una segunda vida a esos productos», reflexiona Juan Ángel Martín, director para España y Portugal de la compañía francesa Comerso, que presta servicios de gestión de productos no vendidos (lo que se define como ‘invendus’ en francés) a empresas alimentarias como Carrefour, Danone o Vicky Foods. Comerso es un ejemplo de negocio que se ha hecho grande bajo el paraguas de las leyes contra el despilfarro alimentario. También lo son plataformas tan populares como Too Good to Go o los nuevos formatos de supermercados que comercializan productos con fecha de consumo preferente cercana, como Sqrups o PrimaPrix, presentes cada vez en más ciudades.

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