Campeones de Liga por segundo año consecutivo. Y festorro por todo lo alto. El Barça de Hansi Flick había ganado dos finales de la Supercopa y una de Copa del Rey frente al Madrid. Faltaba por ganar una final de Liga y por fin llegó, en un Spotify Camp Nou mágico y entregado. Con el empate bastaba y ese colchón permitió a los azulgranas gestionar bien, sin hurgar en la herida blanca, después de los dos tantos de la primera parte, sendos golazos de Rashford y Ferran. Cuarto título del conjunto de Flick en la cara de un Madrid en descomposición, triste y sin apenas inquietar a Joan Garcia. Un título por todo lo alto. Brillante. Muchísimo mérito. Barça, Real Sociedad y tal vez Rayo, los campeones de la Liga española esta temporada.
Otro gallo podría haber cantado con Lamine Yamal sobre el césped y con Raphinha, que jugó la última media hora, en plenitud. Y, en esas circunstancias, tal vez ir a hacer sangre con el 2-0 en veinte minutos. Pero el enorme esfuerzo del Barcelona en una temporada muy dura y en un primer tiempo de muchísima e intensidad fue acusado en el trasmo final. Partido, otra vez, muy serio del conjunto barcelonista, que supo hacer en todo momento lo que necesitaba y que podría haber marcado algún gol más con un Courtois menos acertado.
No estaba Lamine Yamal y, sin el joven prodigio, Rashford fue el escogido por Flick para ocupar la derecha. Por la izquierda, Fermín. El técnico alemán apostó por el delantero inglés. Y vaya si acertó. Rashford le devolvió muy pronto la confianza. Hizo de Messi, honró el dorsal ’14’ de Cruyff y encendió el luminoso con un gol de falta directa. Y qué golazo.
Otro futbolista, Messi por ejemplo, lo habría tenido menos difícil, porque Leo es zurdo y la posición del balón era idónea para un zurdo: desde la derecha del ataque, cerca del vértice del área. Rüdiger había pegado la primnera trompada de la noche a ferran, justo fuera del área. Rashford apenas cogió carrerilla y, con la derecha, halló un hueco imperceptible para mandar un misil hacia la escuadra opuesta, con una muy leve parábola de izquierda a deercha, como si fuese zurdo. Pero con la diestra.
Para el Madrid la situación ya era complicada, difícil, pero no definitiva. Sacó la cabeza con una serie de córners forzados, con Brahim como hombre más activo. No hubo que esperar mucho para que el Spotify Camp Nou volviese a estallar: control delicioso de Olmo de un balón largo y asistencia de tacón, no menos deliciosa a ferran, que controló, se preparó y superó a Courtois. No habían pasado veinte minutos y el Barcelona se ponía dos arriba; es decir, tres de margen para el título. Y más de ochenta minutos por delante. A ver cómo se gestionaban.
Lo cierto es que el Madrid, con más voluntad que recursos, trató de permanecer en el partido y creó dos acciones a la espalda de la defensa: una por medio de Gonzalo, que remató defectuosamente, y otra de Bellingham, que Cubarsí frustró in extremis. De vez en cuando trataban de morder buscando a Vinicius, que no encontraba la forma de desbordar.
El Barcelona controlaba, dejaba que el Madrid subiese líneas y dejase espacios, como el que Ferran econtró para habilitar a Rashford, que derrotó en su galopada a Asencio y remató cruzado. Courtois evitó el tercero y Olmo no lo encontró por muy poco en el remate del córner.
FICHA TÉCNICA
FC Barcelona, 2 – R Madrid, 0
FC BARCELONA: Joan Garcia (3); Eric (3), Cubarsí (3), Gerard Martín (3), Cancelo (3); Pedri (3), Gavi (3) Bernal (2), 76′), Olmo (3) (De Jong (), 64′); Rashford (3) (Raphinha (2), 64′), Ferran (3) (Lewandowski (2), 76′), Fermín (3) (Balde (), 87′)
REAL MADRID: Courtois (3); Trent (1), Rüdiger (1), Asensio (1), Fran García (2); Brahim (2) (Mastantuono (1), 79′), Tchouameni (1), Camavinga (1) (Thiago (), 70′), Bellingham (1); Gonzalo (1) (Palacios (), 79′), Vinicius (1)
GOLES: 1-0, Rashford, 9′; 2-0, Ferra, 18′;
Árbitro: Hernández Hernández, Comité Canario (1). Tarjetas a Camavinga (40′), Asensio (52′), Olmo (52′), Bellingham (55′), Trent (81′), Raphinha (81′)
ESPECTADORES: 62.213 en el Spotify Camp Nou
Todo el segundo tiempo por delante y el Barcelona volvió a jugar con el oficio y veteranía exhibidos en los últimos partidos: había adquirido ventaja y pretendía gestionarla a través de la posesión, con un Pedri siempre clarividente. Aun así, Courtois evitó el tercero a disparos de Fermín y Ferran, providencial para los blancos esn esta última acción.
El Barcelona estaba cómodo pero muy metido en su parceloa, y Se anuló un gol a Bellingham por fuera de juego claro a la salida de un córner. El tramo final no estaba siendo un paseo para un Barcelona algo más espeso y cansado que en el primer acto. Hasta el final, impotencia blanca, con acciones lamentables de Asensio o Trent, y fiesta en las gradas mientras el Barça no hacía sangre, en parte gracias a Courtois, que envió a córner un remate de Lewandowski en imperfecta definición delpolaco a pase de Raphinha. Perdo final felicísimo. Que n’aprenguin!!!!!!







