La tradicional chuleta escondida en el bolsillo ya no es la única preocupación en los exámenes. La llegada de relojes inteligentes, gafas con cámara, auriculares diminutos o pinganillos casi imperceptibles ha obligado a reforzar la vigilancia en la prueba de acceso a la universidad (PAU), donde miles de estudiantes se juegan el acceso a la universidad.
Canarias estrenará este año un sistema de detección por radiofrecuencia para localizar posibles dispositivos electrónicos no autorizados durante las pruebas de acceso a la universidad. Se instalarán estos aparatos de forma aleatoria en algunas sedes y rastrearán emisiones de wifi y Bluetooth mientras el alumnado realiza los exámenes.
Una prueba para tratar de parar las trampas tecnológicas
La medida llega después de que en convocatorias anteriores se hayan detectado casos de fraude con dispositivos inteligentes, aunque Educación precisa que estos episodios no suelen superar los dos o tres por edición. La idea es probar este sistema durante la convocatoria de junio y valorar su posible generalización en próximos cursos.
El sistema no estará presente necesariamente en todas las aulas, sino que se utilizará de manera aleatoria. Su función será detectar señales procedentes de aparatos conectados, como relojes digitales, gafas inteligentes o pinganillos que puedan recibir información desde el exterior.
La vigilancia se adapta así a una realidad cada vez más sofisticada: copiar ya no depende solo de un papel escondido, sino también de dispositivos cada vez más pequeños y difíciles de ver.
¿Qué pasa si pillan a un alumno copiando?
El aviso es claro. Si los detectores descubren que un estudiante está recibiendo información durante el examen, el tribunal correspondiente puede anularle la prueba. La sanción no afectaría solo a una pregunta concreta, sino que podría implicar la anulación de la PAU completa, con el impacto que eso tendría en el calendario académico y en sus opciones de acceso a la universidad.
Además, las normas de acceso al aula serán especialmente estrictas. Los móviles y cualquier dispositivo similar deberán estar apagados y guardados antes de empezar. Las mochilas, bolsos y maletas tendrán que permanecer cerrados y depositados preferentemente en la tarima del aula, sin que puedan abrirse salvo autorización expresa del personal responsable.
Cabeza despejada durante los exámenes
Durante los exámenes tampoco se permitirá llevar gorras, bufandas ni auriculares. El alumnado deberá mantener las orejas despejadas desde el momento en que entre en el aula, una medida pensada precisamente para evitar el uso de dispositivos auditivos ocultos. Tampoco se podrá prestar material entre compañeros, incluidos bolígrafos u otros útiles.
Sí estará permitido, en cambio, llevar gel propio para la limpieza de manos. En la pizarra se indicará la hora de inicio y de finalización del examen, y los responsables comunicarán el tiempo restante cada media hora, además de avisar cuando queden quince minutos para terminar.
La PAU en Canarias comienza este martes
La convocatoria ordinaria de la PAU 2026 en Canarias se celebrará los días 2, 3, 4 y 5 de junio, mientras que la extraordinaria tendrá lugar el 30 de junio, 1 y 2 de julio, según el calendario oficial del Gobierno de Canarias.
Calendario de la convocatoria ordinaria de la PAU 2026 en Canarias. / Gobierno de Canarias
En la convocatoria ordinaria, el primer día estarán llamados los estudiantes de las modalidades de Humanidades y Ciencias Sociales, Artes y General para realizar las pruebas de la fase general. El segundo día será el turno del alumnado de Ciencias para esas mismas materias. El resto de jornadas se completará con asignaturas de modalidad y materias optativas.
Una prueba decisiva para acceder a la universidad
Más de 10.000 estudiantes se preparan en Canarias para afrontar la PAU, una prueba que sigue generando presión entre el alumnado por su peso en el acceso a los estudios universitarios. A la tensión habitual por las notas de corte se suma este año el refuerzo de los controles para impedir fraudes tecnológicos.
Con esta medida, Canarias se suma a la tendencia de otras comunidades que han optado por blindar la selectividad ante el avance de dispositivos cada vez más discretos. La PAU de 2026 no solo examinará conocimientos: también pondrá a prueba un nuevo modelo de vigilancia para garantizar que todos los estudiantes compitan en igualdad de condiciones.














