El comunicador Carlos Herrera ha analizado en su monólogo de las 7H en ‘Herrera en COPE‘ la declaración de José Luis Ábalos en el juicio del caso mascarillas. Según Herrera, una de las consideraciones previas que se hacen sobre el proceso es que «de lo que menos se ha hablado en este juicio ha sido de las mascarillas», lo que podría ponérselo «difícil al tribunal para escribir una sentencia».
El análisis de Herrera se centra en lo que denomina «el acuerdo del dentista» entre Ábalos y el Gobierno. Sostiene que existe un pacto de no agresión mutua: «No nos vamos a hacer daño, yo os protejo, tú protégeme». Según esta visión, el exministro no tiró de la manta en su declaración, cumpliendo así con lo previsto en su supuesto acuerdo con Moncloa.
La maniobra de la Fiscalía
Herrera ha apuntado a una presunta maniobra del Ejecutivo para asegurar el silencio de Ábalos. El miedo de Moncloa y del PSOE era que el exministro, al verse perdido, «pudiera salpicar al número uno». Para evitarlo, y para calmar a Ábalos, la Fiscalía General del Estado habría actuado para «limitar los incentivos de Aldama para tirar de la manta», frenando posibles rebajas de pena a cambio de más información. «¿De quién depende la fiscalía? Del gobierno, ¿no?», ha deslizado el comunicador.
A cambio de su silencio, Ábalos aspiraría a que el Gobierno «recuerde que tiene la posibilidad de indultar» o de recurrir una posible sentencia al Tribunal Constitucional, de forma similar a lo que ocurrió con el caso de los ERE. Durante su declaración, el exministro no mencionó a Pedro Sánchez, justificó los pagos en efectivo y desvió las responsabilidades hacia su secretario de Estado y su exasesor, Koldo García.
Captura de la señal del Tribunal Supremo en la que aparece el exministro José Luis Ábalos durante su declaración, este lunes.
Del «ghosting» a «carne de meme»
La comparecencia de Ábalos también ha tenido un fuerte componente personal, donde se ha presentado como una víctima. El exministro ha relatado ante el tribunal el «drama del búmer que ha sido víctima de una joven que le ha hecho ghosting». El propio Ábalos ha explicado que fue un episodio que le convirtió en objeto de burlas: «Ya soy un personaje, soy carne de meme».
Ábalos ha descrito la situación como «una ruptura muy brusca» que tuvo lugar en «un año muy difícil», y que ha servido «para todo tipo de escarnio». Sobre el término ‘ghosting’, ha afirmado: «Mire, ahí descubrí la palabra ghosting, no sabía lo que significaba, me lo dijo ella». Herrera ha señalado la ironía de que, si se lo explicó, técnicamente no fue un ‘ghosting’, que consiste en desaparecer sin previo aviso.
Finalmente, en su defensa, Ábalos ha intentado hacerse fuerte en la idea de que la UCO no ha podido encontrarle millones en mordidas. Ha destacado que lo único que no cuadra en su patrimonio son 95.000 euros, una cifra que considera menor. «Me han encontrado 94.000, porque no ha habido forma de encontrarme nada más. Y se pueden empeñar, no van a encontrar nada», ha concluido, retando a quienes le acusan.













