Nadie puede con Sinner. Tampoco Arthur Fils (6-2 y 6-4) que llegaba a la cita con el número uno con la moral por las nubes y un juego excelso que le hicieron campeón en Barcelona. Pero el francés fue un juguete más en manos del italiano, que en Madrid ha alcanzado la única gran final que le faltaba en su carrera.
Sinner tiene ya presencia en todas las finales de los torneos Masters 1000, además de los cuatro Grand Slam, siendo el más joven de toda la historia en conseguirlo. Solo Nadal, Djokovic y Federer habían conseguido tal hazaña, pero ninguno de ellos con 24 años. El serbio era el más joven hasta el momento con 25, mientras que el español lo hizo con 27 y Federer con 30.
En la Caja Mágica, el número uno mundial tiene ya a un solo paso uno de los tres grandes títulos que le restan en su carrera. Roma y Roland Garros son los otros, además de ser los siguientes torneos en el calendario. A juzgar por su nivel, lo más sensato es pensar que todos ellos van a caer este mismo año, porque sin Alcaraz en activo, no hay nadie que parezca poder frenar al italiano.
Tampoco Fils, que desde buen inicio entendió que su gran nivel mostrado en las últimas semanas quedaba corto ante Jannik. Cierto es que el francés estuvo mucho menos acertado en sus golpes y nada dañino con su servicio, algo que venía mostrando en todas sus últimas victorias.
Todo lo contrario fue la versión de Sinner, que pese a que viene avisando que su físico empieza a estar un poco al límite, su versión en pista demuestra lo contrario. Sufrió y sudó de lo lindo ante Rafa Jódar en cuartos, nada que ver con lo vivido ante Fils en ‘semis’.
Sobre todo en un primer set que fue un paseo para el italiano, con un Fils desconectado y a merced del juego del Jannik, que comandó desde el tercer juego y hasta el final.
MEJORA INSUFICIENTE
Subió el nivel Fils y con ello pudo frenar el avance de Sinner en el inicio del segundo set. Consiguió cerrar filas con sus turnos de servicio y empezó a inquietar desde el resto, aunque sin encontrar nunca la oportunidad de hacer realmente daño. Falló más de lo que hizo en el primer parcial el italiano, que esperó su momento para dar el golpe final.
Y vaya golpe. Tras sobreponerse a algún turno de saque que se le puso peligroso, encontró el momento en el noveno juego. Algún fallo de Fils y un revés extraterrestre para poner el partido en manos de su saque. Y como ya es habitual en él. Ni dudó, ni falló.
Victoria incontestable, una más, para jugar su cuarta final del curso. De Indian Wells a Madrid, pasando por Miami y Montecarlo. No hay torneo Masters 1000 en este 2026 que no tenga al italiano en la final y a la espera de lo que suceda el domingo, de momento ninguno tiene como campeón a otro nombre.
De repetir en Madrid, sería el cuarto del año y el quinto consecutivo sumando el de París 2025, algo que no ha conseguido nunca nadie en la historia. Lo de Sinner es sin duda sobresaliente.














