Costitx celebró este 1 de mayo la vigésima edición de la Fira de les Flors convertido en un gran jardín abierto, donde vecinos y visitantes recorrieron calles y plazas transformadas por cientos de montajes florales. El municipio acogió a miles de personas en una jornada marcada por el color, la participación y el ambiente festivo que consolidó esta cita como una de las más destacadas del calendario mallorquín.
Desde primera hora, los visitantes llenaron los accesos al pueblo y transitaron por un recorrido que atravesó enclaves como la plaça Mare de Déu, el carrer Major o la calle Costa i Llobera. Allí descubrieron composiciones elaboradas con meses de antelación por asociaciones y particulares, que volvieron a asumir el protagonismo decorativo de la feria.
El carácter participativo definió una edición en la que el trabajo colectivo resultó clave. Grupos de vecinos prepararon durante todo el año sus propuestas, compartieron encuentros y reforzaron vínculos que se reflejaron en cada instalación. Ese esfuerzo se tradujo en una feria diversa, con estilos y temáticas que convivieron en un mismo espacio.
La almendra mallorquina centró buena parte de la propuesta expositiva. Las plazas principales acogieron decoraciones dedicadas a este producto, junto a una muestra de herramientas antiguas que conectó tradición y paisaje agrícola. También destacó la implicación de entidades sociales, con espacios decorados por colectivos educativos y asociaciones solidarias.
El programa incluyó exposiciones repartidas por distintos puntos del municipio. La muestra pictórica Explosión Floral, los bonsáis o los ramellers convivieron con instalaciones singulares como el Betlem de Flors o las esculturas creadas para la ocasión. La gran margarita de Carlos Terroba se convirtió en uno de los elementos más fotografiados del recorrido.
Cultura popular
La cultura popular también tuvo su espacio. La Ballada dels Bous i Els Bouets reunió a numeroso público en una reivindicación que el pueblo mantuvo viva, mientras que las muestras de productos locales, antigüedades y animales completaron la oferta a lo largo del día.
El dispositivo de seguridad y movilidad funcionó sin incidencias destacadas. Los once aparcamientos habilitados facilitaron la llegada de visitantes, en una jornada con elevada afluencia que transcurrió con normalidad gracias al despliegue coordinado de Policía Local y personal municipal.













