Si Marc Puig acepta, podría convertirse en presidente de Estée Lauder junto a William P. Lauder, el nieto de la fundadora del gigante estadounidense. Es una de las propuestas que ha hecho esta compañía con sede en Nueva York en el marco de las negociaciones para integrar a Puig dentro de su negocio, según publicó ayer ‘Expansión’ y ha podido confirmar este medio. La oferta no significa que el primer ejecutivo de la empresa catalana vaya a aceptar la silla, pero da más pistas acerca de qué cosas siguen en discusión.
Mientras tanto, Puig vive su propio baile de sillas. Días antes de informar a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) del interés por «combinar» su negocio con el de Estée Lauder, Puig hizo público que Marc Puig daba un paso al lado para ceder el cargo de consejero delegado a José Manuel Albesa. El nieto del fundador de Puig sigue vinculado a la compañía como presidente ejecutivo (es decir, con poder de decisión sobre la operativa de la empresa), pero el movimiento supone empezar a materializar la salida de los miembros de la familia Puig del día a día de la compañía para quedarse sencillamente como accionistas.
Pero el cambio, según consta ya en su organigrama, ha ido mucho más allá de eso: no solo porque Miquel Angel Serra ha pasado a ser director financiero en la era Albesa (en sustitución de Joan Albiol, que se queda como secretario del Consejo de Administración y responsable de todo lo que son fusiones y adquisiciones de Puig sobre otras marcas), sino porque se han creado presidencias por mercados y líneas de negocio.
Como queda el comité ejecutivo
En primera fila, el Comité ejecutivo de Puig lo conforman ahora José Manuel Albesa como consejero delegado; Ana Trias, presidenta de Prestige & Fashion Brands, y Thomas James, presidente de Niche & Wellness Brands. La empresaria Charlotte Tilbury se incorpora también como presidenta, directora general y directora creativa de la marca de maquillaje Charlotte Tilbury, y lo mismo Kaatje Noens, como directora de negocio de la misma marca.
Marc Toulemonde, Javier Bach, Marine de Boucaud y Eugenia de la Torriente se mantienen como presidente de Dermatología, presidente de Mercados Globales y Operaciones, directora de Recursos Humanos y directora de Comunicación, respectivamente. Miquel Angel Serra entra como director financiero, y se suman también a este órgano Pilar Trabal como presidenta de la región EMEA (Europa, Oriente Medio y África), y Pedro Escudero como presidente del negocio en el continente americano.
Todo esto queda así mientras no se llegue a un acuerdo con Estée Lauder. Que el grupo neoyorkino absorbiera a Puig podría cambiar esta estampa, porque la compañía tiene sus propias estructuras directivas en los mismos negocios (perfumes, cosmética y maquillaje) y geografías, con lo que muchas de estas sillas bailarían de nuevo.
Avances en las negociaciones
Es, posiblemente, uno de los muchos temas que están discutiendo los Puig y los Lauder estos días. Según las últimas informaciones, ambas partes estarían de acuerdo ya en el precio al que se comprarían las acciones de Clase B, las que tiene a su disposición el público general. Serían entre 18 y 19 euros, un importe que apenas daría prima a los poseedores de los títulos. También habrían acordado cómo efectuar el canje e incluso como se repartirían determinados cargos en la nueva Estée Lauder. Sin embargo, quedarían aspectos por resolver como por ejemplo –siempre según este relato no confirmado oficialmente por ninguna de las dos partes– cuestiones financieras o de gobierno. El rol de Marc Puig sería una de ellas.
Según ha verbalizado esta semana Albesa en su primera presentación de resultados como consejero delegado, «las conversaciones siguen en marcha», pero «no se ha tomado ninguna decisión final». «Somos conscientes de que hay mucha curiosidad acerca del progreso de estas discusiones, sin embargo, mientras no se alcance ningún acuerdo, no puede haber seguridad total respecto la transacción o los términos de la misma, así que, en este punto, no podemos comentar nada acerca de una situación aún en evolución», concluyó.
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